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Economía
Aceite de Oliva

Giro inaudito en el precio del aceite de oliva en España: lo que va a costar ahora

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Tras meses de altibajos, el aceite de oliva virgen extra en origen acaba de superar la barrera psicológica de los cuatro euros por kilo, considerada por muchos como la base mínima que garantiza la rentabilidad de las explotaciones. Desde finales de 2024, se había mantenido claramente por debajo de esa cifra, con oscilaciones en torno a los 3,5 €/kg. La última vez que se superaron los cuatro euros fue en diciembre de 2024, y desde entonces los agricultores y los consumidores esperaban una recuperación.

«Según los últimos datos del sistema Poolred a los que ha tenido acceso ASAJA-Jaén, del 18 al 24 de agosto, el precio en origen del aceite de oliva virgen extra fue de 4,001 euros/tonelada, el virgen de 3,530 y el lampante de 3,293. Con respecto a las operaciones, se registraron 56, con la salida de 4,643 toneladas. En el caso del picual de Jaén, el aceite de oliva virgen extra se sitúa en los 3,981 e uros/tonelada, el virgen en 3,485 y el lampante en 3,335. En este caso, se realizaron 24 operaciones con la salida de 2,043 toneladas», señala ASAJA-Jaén.

El aceite de oliva vuelve a romper la barrera psicológica

«Tras dos campañas con una producción de aceite de oliva muy limitada, la previsión de una campaña amplia, con un dato de producción de 1,4 millones de toneladas ha provocado un «terremoto» en el mercado del aceite de oliva y principalmente en el olivar tradicional. Ante esta situación, y a petición de UPA, el Ministerio de Agricultura inició hace unas semanas el trámite que establecerá los requisitos de aplicación del artículo 167 de la OCM única, que permite a los Estados Miembros de la Unión Europea crear normas de comercialización para regular la oferta con el fin de mejorar y estabilizar el funcionamiento», advertía a Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) el pasado mes de julio.

Sus estimaciones para Andalucía, la principal región productora, oscilaban entre 950.000 y 1,15 millones de toneladas, lo que en el mejor de los escenarios apenas igualaría la producción del ejercicio anterior. A escala nacional, la horquilla se situaría entre 1,2 y 1,4 millones de toneladas.

Contraste con los lineales del supermercado

El Índice de Precios de Consumo (IPC) muestra que en junio el coste del aceite de oliva cayó un 3,1% respecto al mes anterior, manteniéndose por debajo de los niveles de 2024. Esto se explica por la dinámica propia de la cadena de suministro.

Mientras los agricultores han estado cobrando menos de 3,5 €/kg, los consumidores pagaban entre 5,5 y 6 €/kg de virgen extra. Las organizaciones agrarias, como COAG Jaénm, denunciaban en mayo que la diferencia era insostenible y que el sector primario era el eslabón más débil. De hecho, sus cálculos indicaban que el precio en origen debería situarse entre 5,55 y 6,14 €/kg para garantizar una rentabilidad mínima.

El repunte del precio da un pequeño respiro a los agricultores, pero muchos temen que sea simplemente una subida puntual a la que luego acompañe una caída abrupta.

Comercialización

«Los productores habían vendido a 31 de julio, el 87% de la cosecha y las existencias que quedan en las bodegas de las almazaras, distribución y Patrimonio Comunal Olivarero, todas juntas, suponen apenas un 36% del aceite producido. Si lo comparamos con el mismo mes del año pasado, el porcentaje de aceite almacenado respecto a lo producido es menor, ya que a 31 de julio de 2024 era de un 40%. Hay que tener en cuenta que la producción de aceite del año pasado fue alrededor de un 50% menor a la de esta campaña. Cuando restan tres meses hasta que entre el nuevo aceite, las almazaras apenas si tienen un 13% del aceite producido, en total 321.936 toneladas, mientras que la distribución cuenta con 187.725 toneladas y el Patrimonio Comunal Olivarero 3.952 toneladas», detalla COAG Jaén.

Perspectivas a corto y medio plazo

La campaña se había anticipado como una de las más prometedoras de los últimos años, pero las altas temperaturas en el periodo de floración, la incidencia de plagas y las olas de calor que han rebajado esas previsiones iniciales. Hoy, tanto las cooperativas como las organizaciones agrarias trabajan con estimaciones más modestas.

La clave es el llamado «enlace» entre cosechas, es decir, la cantidad de aceite que queda disponible entre una campaña y otra. Según datos recientes, ese enlace rondará las 270.000 toneladas, una cifra que se considera relativamente baja y que anticipa tensiones en la oferta.

A corto plazo, el comportamiento de los mercados exteriores también será determinante. Estados Unidos, que en los primeros meses del año incrementó sus compras de aceite español en más de un 30%, se perfila como un actor clave.

En definitiva, el corto plazo estará marcado por precios tensionados y oferta limitada. A medio plazo, la sostenibilidad del sector dependerá de la evolución del clima, la capacidad de modernizar explotaciones para reducir costes y el comportamiento de los mercados internacionales.  Superar la barrera de los cuatro euros por kilo en origen es sólo el comienzo de una etapa que obligará a agricultores, cooperativas, distribuidores y consumidores adaptarse una vez más a un escenario volátil.