ArcelorMittal usará su nuevo horno de Gijón para surtir de acero a Europa tras los aranceles a China
La empresa cree que está "bien posicionada para beneficiarse de un mercado siderúrgico europeo"
Bruselas cede ante el sector del acero y planea imponer un arancel del 50% a la siderurgia de China

ArcelorMittal usará su nuevo horno de Gijón para «capturar el aumento de volumen» de producción de acero en Europa tras la implementación de aranceles al sector por parte de Bruselas a países como China. Así consta en el último informe de resultados emitido a través de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). En concreto, la compañía cree que esta medida causará «menos importaciones» y, por tanto, una oportunidad para la industria autóctona, la cual pretende aprovechar desde sus instalaciones, incluida la que tiene en Asturias.
La compañía lleva tiempo dedicando su tiempo a «la construcción del horno de arco eléctrico», con la cual pretende transformar «la actual acería de la factoría de Gijón» con «una inversión de 213 millones de euros» por parte de ArcelorMittal.
Este nuevo horno es uno de los elementos que hacen que ArcelorMittal esté «bien posicionada para beneficiarse de un mercado siderúrgico europeo equilibrado y justo» tras los aranceles impuestos por la Comisión Europea. «La compañía cree que el CBAM (Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono)», que «ahora impone un coste de carbono a las importaciones», y el nuevo «instrumento comercial de contingente arancelario» van a mejorar su posición dentro del continente.
La segunda de estas medidas consiste en un arancel que se impone tras superar un límite de importaciones, algo que permite regular la cantidad que se compra al extranjero. Esto «se espera que entre en vigor a partir del 1 de julio de 2026».
Para la empresa, todos estos cambios redefinen «estructuralmente las perspectivas para la industria siderúrgica europea»: «Menores importaciones conducirán a una mayor utilización de la capacidad, restaurando la rentabilidad y los retornos sobre el capital a niveles saludables y sostenibles».
ArcelorMittal en Gijón
«ArcelorMittal está bien posicionada para capturar el aumento de volumen», reconoce el propio fabricante. En concreto, la compañía va a ganar esa cuota gracias a «una mejor utilización de su capacidad operativa existente».
Para ello, la siderúrgica ha puesto el foco en «el reinicio de altos hornos inactivos», como el de Fos (Francia) o el de Dabrowa (Polonia), que actualmente están en preparación; y en «la puesta en marcha del nuevo EAF de Gijón y la ampliación de la capacidad del EAF en Sestao.
El EAF hace referencia al horno de arco eléctrico (Electric Arc Furnace, por sus siglas en inglés), el cual es utilizado para fabricar acero fundiendo chatarra metálica. Es decir, estos métodos de producción servirán para que la compañía ocupe el terreno que hasta ahora ocupaba el acero extracomunitario.

Por tanto, Gijón y, por ende, Asturias y España se verán directamente beneficiadas en términos económicos de la implementación de las restricciones al acero de países como China.
Y es que Bruselas decidió duplicar los gravámenes del 25% previo hasta el 50% para intentar poner freno a la oleada de importaciones provenientes del país asiático.
Tras conocerse esta noticia, la Unión de Empresas Siderúrgicas (Unesid) valoró muy positivamente la propuesta presentada por la Comisión Europea para reforzar la defensa comercial del acero europeo frente al exceso de importaciones procedentes de terceros países.
Así, la asociación considera que se trató de un paso decisivo para garantizar la competitividad, la sostenibilidad y el empleo en la industria siderúrgica española y europea, y urgió a su rápida adopción para que entrara en vigor a comienzos de 2026. Finalmente, todo parece indicar que se empezará a aplicar a mediados de este año.