Economía
EL PRESIDENTE DEL BCE AJUSTARÁ LOS ESTÍMULOS CUANDO CREZCA LA INFLACIÓN

Draghi: «La política monetaria del BCE debe ser prudente a la espera del aumento de los precios»

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha sido optimista con las políticas monetarias del organismo: asegura que «están funcionando», pero advierte de que hay que ser prudente en su implementación a la espera de que suban los precios. Es decir: que aumente la inflación de la zona euro.

Mientras continúa la baja inflación en la región (se sitúa en el 1,4% interanual), Draghi ha hecho una reflexión sobre el estado actual del crecimiento de las economías de la Unión Europea (UE). En este sentido, el presidente del BCE asegura que la situación es «muy diferente a la de hace tres años», pues ahora «la amenaza de la deflación se ha ido» y las economías empiezan a recuperar la senda del crecimiento, que no obstante se «ralentiza» precisamente por la débil subida de la inflación.

Por esta razón, sostiene que la política monetaria del BCE «debe ser consistente» y además «prudente» a la espera de que aumenten los precios ya que obtener los «resultados completos llevará tiempo», pues la previsión del BCE es que la inflación en la zona euro aumente progresivamente hasta alcanzar un 1,6 % para 2019.

Bajo precio de combustibles y aumento de la «fuerza laboral»

Draghi expuso además que en la relación entre desarrollo económico e inflación hay otros factores a tener en cuenta, como el bajo precio de los combustibles o el aumento de la «fuerza laboral» en la UE, además «más elástico debido a la migración».

Sobre esta cuestión, el presidente del BCE comentó que hasta el 18 % de la fuerza laboral europea se encuentra trabajando menos horas de las que desearía o con contratos precarios, una situación que contribuye a que el aumento de la inflación sea más lento.

Draghi sostiene que estos elementos «retrasan el efecto de las políticas monetarias» del BCE pero que no las impiden, ya que, tal y como asegura «la recuperación global es firme».

El presidente del BCE es optimista con los 28 y afirma que «hoy, las cosas han cambiado», señalando que la política se está convirtiendo en un «viento de cola» que está dando paso a la recuperación y el crecimiento.