Mercadona

Éste es el verdadero origen de las cerezas que venden en Mercadona: van a comprar más de 6.000 toneladas

cerezas Mercadona
Blanca Espada

Cuando llega la primavera siempre ocurre lo mismo y es que las cerezas vuelven a llenar los lineales del supermercado y el consumidor empieza a preguntarse de dónde vienen realmente y qué calidad tienen. En el caso de Mercadona, la respuesta de este año llega con un dato llamativo. La cadena prevé adquirir más de 6.000 toneladas de cerezas de origen España entre mayo y agosto, duplicando el volumen de la campaña anterior. El movimiento no es menor, porque la demanda de esta fruta ha crecido de forma notable y la compañía quiere asegurar suministro suficiente en un periodo en el que la producción es especialmente sensible a factores climáticos.

La apuesta no tiene que ver sólo con vender más fruta. Forma parte del modelo de compra de proximidad que la cadena lleva varios años impulsando para reforzar la presencia de producto nacional en sus tiendas y en su canal online. Fruta de temporada, proveedores locales y acuerdos estables con cooperativas y productores son las piezas que sostienen esta estrategia. Y en el caso concreto de la cereza, Mercadona trabaja únicamente con origen España. Una decisión que refuerza el valor añadido del producto para el cliente y que ha consolidado relaciones con varias zonas productoras clave.

Éste es el verdadero origen de las cerezas que venden en Mercadona

Mercadona ha ha cerrado acuerdos con un amplio grupo de proveedores repartidos por las principales áreas productoras de cerezas del país. Entre ellos, destacan:

  • Campo y Tierra y Agrupación de Cooperativas Valle del Jerte
  • Cherry Fresh
  • Molina y Azorín
  • Catafruit Villena
  • Cerima
  • Frutas Espax
  • Frutaria
  • Interlázaro
  • SAT Vidrio
  • Summerfruit

Este lista de proveedores permite que las cerezas vayan llegando a los supermercados conforme avanza la campaña. El Valle del Jerte, en Cáceres, suele concentrar una de las producciones más conocidas, pero no es la única. Murcia, Comunidad Valenciana, Aragón y zonas de Cataluña también contribuyen con distintas variedades y calendarios.

La combinación de orígenes permite que Mercadona mantenga un suministro constante durante toda la campaña, evitando los picos de escasez que a veces se producen en primavera cuando las condiciones meteorológicas afectan a una zona concreta.

Una campaña que arranca en mayo y termina en agosto

La temporalidad es clave. La cereza es un producto muy dependiente del clima y la ventana de comercialización es corta. Por eso, las más de 6.000 toneladas previstas ocuparán el periodo que va desde principios de mayo hasta finales de agosto. De este modo, la cadena valenciana puede asegurarse que toda la fruta disponible en la cadena, tanto en los supermercados como en el canal online,  proceda exclusivamente de cosechas nacionales. Este compromiso no sólo permite ofrecer una cereza más fresca, sino que refuerza la dinamización del sector agrícola español en un momento especialmente complejo para muchas explotaciones.

El modelo de proximidad como apuesta de Mercadona

La compra de cerezas de origen España se enmarca dentro de una estrategia más amplia que es la de priorizar la fruta y verdura de proximidad siempre que sea posible. Este modelo busca favorecer a los productores locales, reducir tiempos de transporte y garantizar que el producto llega al consumidor en su mejor momento.

Mercadona, además, forma parte de la iniciativa «Frutas y Verduras de Temporada», impulsada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que pretende promover el consumo de alimentos frescos en su época óptima de producción. La campaña incide en la sostenibilidad, en la importancia de apoyar al sector primario y en la necesidad de recuperar hábitos de consumo vinculados a la estacionalidad.

La compañía forma parte desde hace años del marco de Buenas Prácticas Mercantiles incluido en la normativa de la cadena alimentaria. Esta adhesión supone aceptar unas reglas comunes que buscan relaciones más equilibradas entre distribuidores y agricultores, con contratos claros, precios pactados con antelación y un mayor control sobre cómo se gestionan las compras. Para el sector productor, este tipo de compromisos ofrece un escenario más estable y previsible en cada campaña.

Qué supone comprar más de 6.000 toneladas: impacto en el sector

Duplicar el volumen de cerezas respecto al año anterior no es sólo un dato comercial. Para los agricultores, supone asegurarse una parte importante de la campaña antes incluso de empezar la recolección. Con un acuerdo así, las cooperativas y productores cuentan con una previsión concreta de demanda, lo que les permite planificar mano de obra, logística y distribución con mayor seguridad. En productos tan delicados como la cereza, donde un golpe de calor, una tormenta o el granizo pueden arruinar semanas de trabajo, esta estabilidad es especialmente importante. Además, al trabajar con varios proveedores, Mercadona reparte el riesgo agrícola entre distintas zonas. Esto garantiza el suministro incluso si una región experimenta dificultades meteorológicas.

Las cerezas es uno de los productos más sensibles a la calidad

Al ser una fruta que no madura una vez recolectada, la cereza exige rapidez y precisión en la cadena logística. Por eso, las grandes superficies han intensificado la colaboración con cooperativas capaces de garantizar calidad y trazabilidad.

La cereza española, especialmente la del Jerte, la de Aragón y la de varias comarcas murcianas, es conocida por su dulzor, firmeza y color. Estas cualidades son clave para mantener la satisfacción del cliente, especialmente en un producto que es percibido como estacional y asociado al inicio del buen tiempo.

Lo último en Economía

Últimas noticias