`
Economía
IRPF

El BOE lo confirma: deducción del 40% del IRPF a los propietarios que hagan esto

Aunque no será hasta abril cuando arranque la campaña de la Renta, muchas son las personas que ya piensan en ella y también como no, en sus deducciones, y sobre estas últimas, el BOE ya ha confirmado las que tienen que ver con obras de eficiencia energética dado que siguen adelante y, además, con una prórroga que permitirá aprovecharlas durante más tiempo. Es una noticia relevante porque coincide con un momento en el que mejorar el aislamiento de una vivienda o actualizar instalaciones se ha vuelto casi una obligación si no queremos disparar la factura energética, de modo que toma nota porque si eres propietario te conviene conocer la deducción del 40% del IRPF.

El Gobierno deja claro en el Real Decreto-ley 16/2025 que las reformas ya no son un capricho, sino una inversión que puede tener un impacto real tanto en el confort diario como en el bolsillo del contribuyente. De hecho, la deducción puede llegar al 40% del IRPF en viviendas y hasta el 60 % cuando la actuación afecta a un edificio completo. No todas las obras entran en este esquema, pero las que sí lo hacen pueden marcar una diferencia notable. Así, quienes llevan tiempo pensando en cambiar ventanas, reforzar paredes o sustituir sistemas viejos de climatización, la prórroga supone una oportunidad. Y no sólo porque se amplía el plazo, sino porque también se facilita que más propietarios puedan cumplir los requisitos y acreditar el ahorro energético que exige Hacienda.

Deducción del 40% del IRPF a los propietarios que hagan esto

El BOE confirma que las deducciones por reformas en la vivienda seguirán activas desde el 1 de enero de 2025 y podrán aplicarse hasta el 31 de diciembre de 2026. En el caso de edificios residenciales completos, el margen se estira hasta 2027. La idea es dar tiempo a comunidades de propietarios y particulares que quieran planificar obras que, en muchos casos, requieren meses de preparación y trámites técnicos.

El núcleo de la deducción no cambia. Hacienda mantiene como referencia el Certificado de Eficiencia Energética, un documento que funciona para medir la eficiencia de cada inmueble y que muestra cómo se comporta en términos de energía. Las obras deberán demostrar una mejora real entre el certificado previo y el posterior.

Cuánto puede deducirse un propietario

En las viviendas individuales, Hacienda plantea dos escenarios. Por un lado, se puede aplicar una deducción más modesta cuando la obra consigue que la casa necesite algo menos de calefacción o de aire acondicionado. Si la reducción ronda ese 7 % que marca la norma, ya se puede optar a la rebaja correspondiente.

El tramo superior funciona de otra manera. Aquí se exige una mejora más visible, cercana al 30 % de ahorr, aunque también sirve que la vivienda dé un salto claro en su certificación y termine con una letra A o B después de la reforma.

Los topes también cambian según el caso. En el primero, la base máxima que se puede descontar llega hasta los 5.000 euros. En el segundo, la cifra se amplía hasta los 7.500 euros anuales.

¿Qué tipo de obras suelen conseguir estas mejoras? Las más habituales son la sustitución de ventanas antiguas, el refuerzo del aislamiento, la instalación de sistemas más eficientes o la renovación de equipos que llevan años funcionando sin el rendimiento adecuado.

Las reformas en edificios, con un incentivo mayor

Cuando la rehabilitación afecta al conjunto del edificio, la deducción sube al 60 %. Aquí el objetivo se mide de otra forma. Se exige que la rehabilitación reduzca el consumo de energía primaria no renovable en al menos un 30 %, o que el edificio consiga una calificación A o B tras las obras.

El límite anual vuelve a ser de 5.000 euros y se aplicará también a trasteros y plazas de garaje que formen parte de la propiedad.

La condición clave de no poder pagar en efectivo

Es uno de los puntos que Hacienda destaca con más énfasis. Para que las obras tengan derecho a deducción, no pueden pagarse en efectivo. Sólo se admitirán pagos con tarjeta, transferencia bancaria o cheque nominativo. Se busca asegurar la trazabilidad y evitar cualquier operación que no quede registrada.

Además, el certificado energético posterior deberá estar emitido antes del 1 de enero de 2027 en el caso de las deducciones individuales. Esa fecha marca la línea entre poder o no aplicar la deducción en el IRPF.

Cómo se aplica la deducción en la Renta

La rebaja fiscal se descuenta directamente de la cuota estatal del impuesto. No es un pequeño ajuste, sino una deducción que puede reducir de forma importante el resultado final, especialmente en obras de coste medio o alto. La declaración en la que se aplica será siempre aquella que corresponda al año en que se haya expedido el certificado final.

En definitiva, el mensaje del BOE es claro. España necesita viviendas que consuman menos energía y que ofrezcan mejores condiciones térmicas, y esa transición no se logrará sin incentivos. Con esta prórroga, se intenta que los propietarios vean estas reformas como algo más asequible y no como un gasto imposible.