Asturias veta a Capital Energy y Ultramar pierde interés en entrar en Duro Felguera
El Gobierno socialista del Principado de Asturias, que tiene previsto entrar en el capital de Duro Felguera con una inversión de seis millones de euros para ayudar a su recuperación junto con la SEPI, no quiere que Capital Energy sea el socio industrial de la ingeniería asturiana de cara al futuro. Capital Energy, que ha aplazado su salida a Bolsa por la ‘burbuja’ de las renovables, admitió en diciembre que su principal accionista, Jesús Martín Buezas, realizó una oferta en firme por la compañía -fuentes de la energética señalaron posteriormente que el interés había descendido-.
Al mismo tiempo, el fondo Ultramar Energy reconoce en privado que ha perdido interés en la empresa asturiana después de haberse aliado con los hermanos Luis y Mauricio Amodio, primeros accionistas de la constructora OHL, y con los minoritarios de Abengoa para comprar de forma conjunta por 200 millones Abenewco1, la filial de Abengoa a la que se ha trasladado su negocio, activos y empleados.
«A Ultramar Energy le interesa mucho más Abengoa que Duro Felguera. Abengoa es una empresa con ebitda positivo y que se puede salvar, mientras Duro Felguera tiene ebitda negativo y es una empresa en una situación financiera más complicada», explican fuentes del sector. «Las opciones de futuro tampoco tienen color. En Abengoa hay socios de nivel y hay un plan industrial de futuro. En Duro Felguera hay problemas enormes pese a la ayuda del Gobierno», señalan estas fuentes.
Capital Energy y Ultramar Energy son dos de las empresas que habrían mostrado interés en entrar en Duro Felguera como socios industriales. La compañía, en la etapa de José María Orihuela como consejero delegado, comunicó a la CNMV que había recibido cuatro ofertas de interés, aunque nunca detalló qué empresas eran exactamente.
Varios medios han publicado que se trataba de Capital Energy -lo admitieron ellos mismos-, Ultramar Energy, la asturiana TSK -en privado lo ha negado- y Grupo Kiss, del empresario Blas Herrero.
Nueva etapa con Argüelles y la SEPI
Con la entrada de la SEPI en la empresa y el nombramiento de un nuevo consejero delegado, Jaime Argüelles, ex presidente de Ence, se pone fin a la primera parte del plan de rescate de la ingeniería asturiana, vital en la economía y el empleo de la comunidad. Argüelles lleva apenas cuatro días al frente de la empresa y en estos momentos está tomando el pulso de los numerosos conflictos que tiene encima de la mesa Duro Felguera.
La búsqueda de un socio industrial para la empresa será la segunda parte del rescate, una vez el consejero delegado estudie la firma de arriba a abajo. Tiene que nombrar un nuevo equipo directivo y convocar una Junta de Accionistas para ratificar a los consejeros de la SEPI y, casi con toda seguridad, cesar del Consejo a Orihuela y a la presidente que situó al frente, Rosa Aza.
En paralelo a ese proceso será necesario encontrar un socio industrial para le empresa. De lo contrario, la SEPI no inyectará fondos directamente en la empresa, sino a través de préstamos.
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