CLÁSICO: BARCELONA - REAL MADRID

Genio y figura: Mourinho se quedó 20 segundos inmóvil mirando al banquillo del Barça antes del gol de la victoria

El entrenador del Real Madrid protagonizó un curioso momento en los últimos minutos de partido

Mourinho reivindica a Lunin

José Mourinho en el Clásico
José Mourinho en el Clásico. (EP)

El Real Madrid venció en el Camp Nou (1-2) en lo que quizá fue el mejor partido de la segunda era de José Mourinho en el club blanco. Superiores de principio a fin, los merengues salen de Barcelona con la moral por las nubes gracias a los dos goles de Kylian Mbappé. 

El técnico portugués pasó por distintas fases durante el choque. Fue el único en no celebrar el 0-1 del ariete francés, lo que hizo que todo el banquillo saltara a festejar. Consciente de la magnitud del encuentro y la dificultad para asegurar la victoria, fue ‘despertando’ con el paso de los minutos.

Pasado el minuto 80 de juego, y con Karim Adeyemi listo para salir al campo, Mou protagonizó un curioso y espectacular momento. El técnico se quedó mirando fijamente el banquillo del Barça durante más de 20 segundos, bajando la mirada de los culés. Gavi le miraba atónito desde la banda azulgrana, y Mourinho no se movía ni un solo milímetro.

Todo ello, instantes antes de que Mbappé anotara el segundo gol tras una gran acción de Bellingham y una carrera antológica de Camavinga, que superó a Cubarsí y asistió a su compatriota para desatar el delirio en el banquillo blanco, incluido el de un Mourinho que ya no se reprimía.

Se tiró al suelo de rodillas, celebrando un triunfo que puede suponer un punto de inflexión en la liga, en el propio Real Madrid y quién sabe si en un Barça que ya acumula dos derrotas consecutivas. Al más puro estilo Mou en el Camp Nou, un lugar del que guarda un gran recuerdo, sobre todo aquella eliminación con el Inter de Milán en 2010 en las semifinales de la UEFA Champions League. 

Un Real Madrid muy José Mourinho

El Real Madrid llegaba al Clásico seis puntos por detrás de su eterno rival. En un ejercicio de esfuerzo sincronizado y tácticamente perfecto, Mourinho logró que los suyos hicieran que el actual líder de la Liga estuviera incómodo desde el primer minuto.

Con carácter, hambre y un objetivo común, los blancos consiguieron la victoria más importante de la campaña hasta el momento. El propio Mou hizo lo suyo para ello. Primero, con un once realmente competitivo y que supo manejar el encuentro. 

Posteriormente, calma en el primer gol, delirio en el segundo y juego psicológico para desequilibrar a un Barça al que no le salían las cosas y se iba hundiendo con el paso del tiempo. No perdió la compostura ni con el 1-1 de Raphinha. 

La clásica entrega de la plantilla con el portugués en la banda. El esfuerzo innegociable ante el eterno rival y un impulso necesario para creer que el grupo va por el camino correcto. La victoria del domingo en el Spotify Camp Nou llena de alegría un vestuario capaz de conseguir grandes éxitos. 

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