Deportes
El presidente de la Liga pide a los clubes que contengan el gasto

Tebas y su cúpula directiva se suben el sueldo un 30% en plena pandemia del coronavirus

  • Francisco Rabadán
  • Redactor jefe de deportes. He tenido la oportunidad de cubrir dos Juegos Olímpicos, varios Mundiales de distintas disciplinas y algún que otro All-Star de la NBA con los Gasol. De Córdoba y sin acento.

Para Javier Tebas y su cúpula directiva no hay crisis por el coronavirus. Mientras la mayoría de clubes presentan pérdidas en sus cuentas anuales y recortes de plantilla a causa de una pandemia, los órganos de dirección de la Liga no sólo han fichado, sino que han incrementado su gasto anual de 4,8 millones de euros a 6,2 en la última temporada, representando un aumento del dispendio en estos puestos directivos de un 30%.

El presidente de la Liga, que tiene uno de los salarios más elevados de cualquier dirigente del deporte europeo con 3,46 millones en la última temporada, encabeza una lista donde encontramos un cuadro directivo con un total de 17 personas y un organigrama donde aparecen hasta 78 nombres con cargos de responsabilidad. En él encontramos ex políticos, ex policías, ex jugadores de baloncesto e incluso familiares de personalidades del mundo del periodismo.

El organigrama es lo más parecido que encontraremos a un mapa del tesoro del siglo XXI con la dificultad añadida de que para verlo en alta definición –en el segmento de transparencia de la web de la Liga es imposible– tienes que hacer un cursillo de informática avanzada. Es probable que a Tebas no le interese que se sepa plenamente quién está dentro de una organización que no ha parado de crecer en gasto de personal desde su llegada.

La Liga, según ha presentado en sus cuentas auditadas por PwC, ha visto crecer en un 22,1% su gasto en personal este último año alcanzando la masa salarial global de la entidad un gasto de 32,1 millones. Los números desde que entró Tebas se asemejan a su incremento salarial personal. El presidente de la Liga entró en 2013 cobrando 348.000 euros y su actual salario –sumando los complementos– le deja en cuenta anualmente 3,46 multiplicando en ese lapso de siete años su sueldo por diez.

Una estructura mastodóntica

En el gasto en empleados, donde sí que es cierto que ha aumentado en gran cantidad el personal de los 20 trabajadores con los que se encontró Tebas inicialmente a los 474 actuales se ha pasado de gastar 2,04 millones en 2013 ese concepto a los 32,1 actuales. Esta megaestructura ha convertido a la Liga, de pleno derecho, en uno más de los 42 clubes de fútbol que sufragan sus operaciones.

Con estas grandes cantidades, no es de extrañar que el resultado de explotación de la Liga fuese presentado en negativo, con unas pérdidas de 4,53 millones de euros, en contraposición con el resultado positivo de 3,05 millones de euros un año antes. Tebas y los suyos se han agarrado a los problemas derivados de la pandemia para dar estos resultados negativos, aunque hay clubes a los que les empieza a escamar esta política de crecimiento y gasto sin control.

Mientras Tebas incita a los clubes a que controlen sus gastos, la Liga no ha aplicado ni de lejos esa política. En un informe publicado por este organismo se admitió que por culpa de la pandemia y la ausencia de público en los estadios, los clubes –que son los que pagan la fiesta– han dejado de ingresar por la parte corta 700 millones de euros en global. 

En su intervención más reciente ante medios de comunicación, Tebas dio la fórmula que él mismo no aplica para controlar su organización. «El gran problema no es subir los ingresos de estos clubes. El problema del fútbol es tener más de control del gasto que de ingresos. Mi posición siempre será el reparto de riqueza y de racionalización de gastos», aseguró a raíz de la amenaza potencial de independencia del Real Madrid, Barcelona y Atlético.

Lo cierto es que Tebas tiene unos meses muy complicados por delante porque debe negociar los derechos audiovisuales de la temporada 2022/23 en adelante. La estrategia del presidente de la competición, temeroso de que el impacto de la Covid-19 le obligue a firmar un contrato un 30% más bajo que el anterior, consiste en cruzar los dedos para que los ‘traidores’ de la Superliga salven el chiringuito. Si el Madrid ficha a Mbappé o Haaland y el Barça retiene a Messi que a nadie le quepa duda de que el presidente de la Liga va a sacar un pellizco mucho mayor para repartir con todos menos los que lo generan.