Quintero González desquicia a Butarque al anular un gol y un festival de rojas: «¡Vaya puta mierda de Liga!»
El colegiado vio como el partido se le escapaba de las manos en el tramo final
Mostró tres rojas al conjunto franjirrojo
Pocos pero muy claros: la afición del Rayo en Leganés vuelven a entonar el «¡fuera, fuera!» contra Presa

Alejandro Quintero González quiso ser protagonista y lo consiguió en el Rayo Vallecano-Racing de Santander. El colegiado vio como el partido se le escapaba de las manos en el tramo final. Un gol anulado a los cántabros que era el empate a tres y que todavía nadie entiende por qué no subió al marcador fue el pistoletazo de salida a un show de lo más grotesco. Fueron 20 minutos para el olvido que terminaron con tres rojas para el conjunto franjirrojo y con cánticos en Butarque por parte de los pocos rayistas presentes. «¡Vaya puta mierda de Liga», coreaban.
Nadie salió contento con su actuación. José Alberto, el entrenador del Racing, fue muy claro en rueda de prensa. No entiende por qué el gol que le anularon no valió. Afirma que el colegiado dijo que era una falta sobre el portero rayista, Cárdenas, por parte de Belocian. «Esto es fútbol, no baloncesto», afirmó el técnico, que además afirmó que Quintero no le quiso «dar explicaciones» al término del partido.
En un córner en el minuto 77, el partido se le complicó al árbitro. Mejor dicho, se lo complicó él sólo. A la salida de un córner, el Racing empataba a tres por un gol de Zabiri; sin embargo, no subía al marcador. En el momento en el que el delantero iba a rematar, Quintero González se llevaba el silbato a la boca. Tras un rechace de Ratiu a la frontal, el golpeo posterior le caía al marroquí y marcaba.
Según desvelaba el técnico de los santanderinos, el gol fue anulado por una falta sobre Cárdenas de Belocian y el colegiado señalaba que se había producido un codazo en ese momento, por lo que no queda claro si lo que había indicado era un golpe del propio Zabari a Ratiu en el salto. Lo cierto es que, fuera lo que fuera, era muy poco para anular un gol.
El Rayo también se revuelve
A partir de ahí, el partido se le fue de las manos al árbitro. Con un Racing caliente por lo sucedido, lo siguiente que hizo Quintero fue dejar al Rayo con uno menos. Fran Pérez se fue a la calle por una falta en la que el colegiado vio un codazo. El futbolista del Rayo golpeó, al ir al choque, con su antebrazo en la espalda del rival, pero no le propinó un codazo. Beñat San José, en rueda de prensa, dijo que, para él, se trataba de «un movimiento natural» y de un «lance del juego».
Por si fuera poco, sacó dos rojas más. La siguiente fue a parar a Iban Fagoaga, uno de los miembros del cuerpo técnico rayista. De nuevo, San José no entendió nada. «Nadie ha insultado para que expulse a mi asistente», apuntó. El acta recoge que la roja se debe a que protestó y gesticuló «de manera ostensible» una decisión.
Esa roja derivó en otra, la de De Frutos, que estaba fuera del campo. Según afirman, se debió a que le dio una patada a una nevera, algo que su entrenador tampoco vio. El acta dice que también se debió a protestar. «Salir del banquillo gritando y gesticulando de forma reiterada, protestando una de mis decisiones de manera ostensible», dice Quintero.
La afición desplazada de Vallecas a Leganés era poca, pero ruidosa. Comenzaron a gritar «otra, otra» de manera irónica, por el carrusel de expulsiones de Quintero González. Tras ello, llegó un cántico que englobaba toda la situación por la que atraviesa el Rayo y el rayismo: «¡Vaya puta mierda de Liga!».