Owono podría ser castigado penalmente

La Policía Nacional abre una investigación por homicidio imprudente al portero del Andorra por la muerte de Jesús de Miguel

El futbolista del Tenerife murió después de un fuerte choque con Owono

Investiga si el portero del Andorra cometió un homicidio imprudente

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La Policía Nacional abre una investigación por homicidio imprudente al portero del Andorra por la muerte de Jesús de Miguel
Jesús de Miguel y Owono en el Tenerife-Andorra.

La muerte de Jesús de Miguel avanza judicialmente. La Policía Nacional ha abierto una investigación por homicidio imprudente acerca del fallecimiento del futbolista Tenerife después de que sufriera un duro golpe del portero del Andorra, Jesús Owono durante un partido de Segunda División. En los próximos días se recogerán todos los informes médicos para estar bajo supervisión procesal y pone en el foco un posible castigo contra el jugador guineano.

El guardameta fue el causante de que el delantero se desplomase en el suelo después de una dura entrada con la rodilla que impactó en el pecho de Jesús de Miguel, provocándole una parada cardiorrespiratoria en el césped. Fue evacuado en ambulancia de urgencia para ser ingresado en la UCI, pero los médicos no pudieron hacer nada para salvarle la vida y falleció esta mañana. Después de que el Tenerife comunicase su muerte, las autoridades han entrado de oficio para abrir el proceso legal en el que estudiarán si Owono cometió un homicidio imprudente al cometer dicha acción en un partido de fútbol.

Aunque aún es pronto para sacar las conclusiones que sacará la Policía, el portero africano se enfrenta a una pena de cárcel muy seria. Según indica el artículo 142 del Código Penal, Owono estará en manos de la justicia: «Una imprudencia grave que cause la muerte de otro será castigo, si se determina como homicidio imprudente, con pena de prisión de uno a cuatro años». Owono se ha borrado las redes sociales después de recibir amenazas y insultos. Unas horas en las que ha desaparecido, consternado por una situación que le ha destrozado mentalmente.

En un principio, el guardameta del Andorra iba a visitarle para pedir disculpas tanto a él como a su familia, pero el trágico desenlace ha hecho que no haya querido hacer por el momento declaraciones al respecto. Por el momento, la policía investigará todas las imágenes de la acción para valorar si existe homicidio imprudente y, en ese caso, castigarle con todo el peso de la ley. Un capítulo muy oscuro en el fútbol español que apenas ha comenzado.

La Fiscalía ve complicado un proceso contra Owomo

El fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife, José Luis Sánchez-Jáuregui, ve «muy difícil» que se abra un proceso penal por el fallecimiento del futbolista Jesús de Miguel, pues el golpe que recibió se produjo en un lance del juego y habrá que esperar a lo que determine el Comité de Disciplina Deportiva.

Sánchez-Jáuregui ha señalado que una doctrina muy antigua del Tribunal Supremo indica que las lesiones en el ámbito deportivo no son punibles excepto, obviamente, si ha habido una agresión de un jugador a otro en un momento de parada del juego. Ha precisado el fiscal que, en todo caso, hay que atenerse primero a lo que recoja el acta arbitral y, posteriormente, a lo que dictamine el Comité de Disciplina Deportiva.

En concreto, ha precisado que habrá que esperar a conocer si este considera que en la jugada desencadenante del fatal desenlace ha habido juego peligroso o muy peligroso, y si entiende que el golpe efectuado por el portero del Andorra, Jesús Owono, fue con intención de hacer daño o no. Si la familia del jugador fallecido no estuviese de acuerdo con las conclusiones, puede proceder a presentar una denuncia por supuesta agresión con resultado de muerte que daría pie a una investigación, pero el fiscal jefe subraya que difícilmente pasaría de la calificación de homicidio por imprudencia menos grave.

Explica que se trataría de un homicidio no doloso, similar a lo que ocurriría si, como consecuencia de un empujón, alguien cae y se rompe la nuca, en un acto en el que no ha habido intención de matar expresamente; esto es, un homicidio por imprudencia. Según la Fiscalía, hay que esperar a que se pronuncie la justicia deportiva, que va a clarificar qué ha pasado, si la acción fue temeraria, si el guardameta debió tener más cuidado o si se desentendió del juego y fue al choque.

A partir de ahí, la justicia deportiva puede emitir sus sanciones y, si la familia del jugador fallecido no está de acuerdo, puede proceder a denunciar los hechos, ha insistido el fiscal jefe. El fútbol es un deporte de contacto, pero no de contacto «brutal», ha indicado Sánchez-Jáuregui, antes de precisar que otra cosa sería, por ejemplo, que un jugador le diera un codazo en la boca a otro para romperle los dientes, lo que sí sería punible.

Sin embargo, bajo su criterio, lo lógico es pensar que en un lance del juego no se tiene la intención de provocar la muerte a un contrincante. La Fiscalía sí ha desarrollado procedimientos por agresiones ocurridas en las categorías inferiores del fútbol y en todo caso, ha precisado que, cuando se producen prácticas como dirigir la bota a la cabeza de otro jugador, se trata de juego peligroso contemplado con una sanción. Es casi imposible que ocurra una muerte por un golpe en el pecho pero, desgraciadamente, es lo que ocurrió este lunes en el estadio Heliodoro Rodríguez López, ha lamentado el fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife.

 

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