Otro ridículo de González Fuertes desde el VAR: se inventa un penalti del Getafe que al final no se pita
Pablo González Fuertes vuelve a liarla desde el VAR llamando a Díaz de Mera para que revise un posible penalti por un roce en la mano de Diego Rico
Después de varios minutos y muchas tomas distintas, el colegiado hizo lo lógico: no pitar la pena máxima en el Espanyol–Getafe
González Fuertes tiene barra libre en el VAR: el CTA aplaude que tarde 10 minutos en revisar dos jugadas

Nuevo esperpento de Pablo González Fuertes desde el VAR. El colegiado asturiano, que ya sólo se dedica al videoarbitraje, ha querido volver a ser protagonista de un partido, en el Espanyol–Getafe. Vio una mano de Diego Rico en el área en la que sólo él consideró que era penalti, en lo que fue un simple roce del balón y que, además, desvió un disparo que se iba fuera hacia su propia portería. Dos minutos buscando el penalti estuvo hasta que avisó a Díaz de Mera Escuderos que acudiera al monitor a verlo. Tras ponerle varias tomas, el árbitro decidió que no había penalti, que era córner.
De posible penalti a favor del RCD Espanyol… a córner 💥
Díaz de Mera no señaló la pena máxima por mano de Diego Rico tras la llamada desde el VAR 👀#LALIGAenDAZN ⚽ pic.twitter.com/1FFtnl12DQ
— DAZN España (@DAZN_ES) March 21, 2026
La acción se trataba de un cabezazo de Ngonge que tocó en el cuerpo de Rico y, gracias a eso, se envenenó y se convirtió en una ocasión peligrosa a favor del Espanyol. El árbitro pitaba córner pero no dejaba que se sacara, puesto que desde el VAR analizaban al detalle la jugada. Encontraba González Fuertes un roce de la mano del lateral del conjunto azulón, al que le pilla totalmente desprevenido, que la tiene en posición natural y que, además, gracias a ese leve toque, el remate pasa a tener peligro de acabar en la portería.
Vamos, que era una mano completamente residual y que no había ningún tipo de motivo para pitarse. Pero el árbitro que siempre quiere ser protagonista, González Fuertes, no dudó en reclamar el foco del partido sobre su persona. Llamó al orden a Díaz de Mera Escuderos y el árbitro acudió al monitor ante la incredulidad de todos, especialmente, como es lógico, del Getafe.
La imagen se emitía por los videomarcadores y desde la grada se hacía toda la presión del mundo para que se pitara. Pero no. El árbitro actuó como tenía que hacerlo, tras ver varias tomas distintas. Evitó un bochorno arbitral más y dijo que había pitado córner y que con el córner se quedaba. Se salvaba el Getafe en lo que era una aplicación de lo más lógica del reglamento.
De nuevo, el protegido del CTA quedaba señalado. González Fuertes volvió a demostrar que su nivel es de lo más bajo y, lo peor de todo, que intenta contagiar de él al resto de sus compañeros. Habrá que ver cómo se las apaña el Comité el próximo martes para volver a salir en defensa del colegiado asturiano, que parece tener barra libre en sus decisiones, por muy controvertidas que sean.