Lamine Yamal sobre su experiencia en plena crisis de la vivienda: «Venía de estar en un piso donde la cocina y la habitación estaban en el mismo sitio»
Lamine Yamal ha conseguido gracias a su talento, sacar a su familia de un a situación económica crítica
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A sus 19 años, Lamine Yamal ya tiene su nombre consolidado como una de las mayores estrellas del fútbol mundial. Nacido en Barcelona, siempre se ha mostrado cercano a su barrio, hablando de él en entrevistas e incluso haciendo la famosa celebración del 304 (tres últimos dígitos del código postal de su barrio).
En apenas unos años y siendo un joven de tan sólo 15 años, experimentó lo que es el estrellato, la fama y sus consecuencias dentro y fuera del campo. Aun así, siempre comenta que se mantiene humilde porque sabe cuáles son sus orígenes y los esfuerzos que tuvo que pasar su familia para estar donde está hoy.
El barrio de la infancia de Lamine Yamal
En una entrevista concedida para el podcast de José Ramón de la Morena, profundizó y detalló su situación familiar antes de ser la estrella que es hoy. Tuvo oportunidad de hablar de momentos claves de su vida, como la difícil situación económica que vivió su familia durante su infancia.
En un barrio donde más del 50% de las familias se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social fue donde comenzó la historia de Lamine. Su madre, Sheila Ebana, trabajaba largas jornadas como camarera. Su padre, Mounir Nasraoui, recorría las calles recogiendo chatarra y haciendo todo tipo de trabajos informales para asegurar los alimentos básicos en su casa.
Antes de ser fichado por el Barcelona, el extremo derecho y su familia vivían en un piso sumamente pequeño. «Veníamos de estar en un piso donde la cocina y la habitación estaban en un mismo sitio» relató Lamine Yamal.
«Le compré una casa a mi madre»
«Le compré una casa a mi madre donde eligió. Le pregunté la zona y le dije que la que ella quisiera. Ahora veo la sonrisa de mi madre… Para mí es mi reina, es lo que más quiero. Es todo lo que un niño puede pedir» detallaba en el podcast el jugador del Barcelona. Su mayor alegría y satisfacción de haber llegado a la cima del deporte personal no son los lujos que ahora puede pagar, sino la posibilidad de haber sacado a su familia de su situación precaria y poder hacer que su hermano menor disfrute de una infancia tranquila.
«Veo ahora a mi madre feliz. Que mi hermano pueda tener la infancia que yo habría deseado es lo que más feliz me hace. Mi padre está tranquilo en su casa, mi madre puede tener lo que quiera» se sinceraba Lamine impulsado por la madurez y el agradecimiento.