Un hongo amenaza el inicio de Liga: el partido entre Celta y Osasuna, en peligro por el estado del césped de Balaídos
El club vigués ya ha traslado a la Liga la petición de aplazamiento
Osasuna, al tanto de la situación, aboga por disputar el partido
Miembros de la Liga se desplazarán este miércoles a Balaídos
El balón no ha rodado y la Liga ya tiene otro gran frente abierto. Además del lío del Rayo Vallecano, que podría disputar sus partidos en Burgos y de la ingeniería matemática para cuadrar la primera jornada por el descanso tras el Mundial, se une ahora el problema de Balaídos. El estadio, que debería albergar el debut liguero de Celta y Osasuna, está infectado por un hongo y la situación podría desembocar en el aplazamiento del partido.
De hecho, el Celta de Vigo ya le ha trasladado a Osasuna y a la Liga el aplazamiento del encuentro debido a las condiciones del terreno de juego. La decisión no está tomada, ya que Osasuna es partidario de jugar el partido y la patronal no se ha pronunciado. Claro que esta circunstancia podría no haberse producido a cinco días del debut liguero si el Celta hubiera aceptado aplazar el partido debido a que Borja Iglesias disputó la final del Mundial.
Sin embargo, la dirección olívica descartó dicha posibilidad para no aglutinar partidos en su calendario después de que el duelo contra la Real Sociedad de la jornada seis se haya adelantado al 3 de septiembre. El motivo, la participación europea de ambos equipos. Otros asuntos aparte, la realidad es que el inicio liguero de Celta y Osasuna está en el aire. Miembros de la Liga se desplazarán el próximo miércoles a Balaídos para evaluar el estado del césped.