Carlos Sainz confiesa cuando empezó a sospechar del drama en Williams: «Fue un shock para mí»
El piloto español reafirma que el coche tendrá muy difícil sumar puntos en Suzuka
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Carlos Sainz no es optimista con Williams. A pesar de haber sumado dos puntos en la última carrera en China, las aspiraciones del coche no son lo suficientemente optimistas para levantar la motivación del madrileño. Las expectativas de entrar dentro de los diez más rápidos cada Gran Premio han sido muy bajas en las primeras semanas de la temporada y, al igual que está ocurriendo con el Aston Martin de Fernando Alonso, no esperá que las mejores ocurran a corto plazo.
En la previa para Suzuka, Carlos Sainz reconoció que las últimas semanas de trabajo no han sido suficientes como para que su monoplaza haga esos cambios radicales que necesita para ser más rápido: «No se pueden hacer milagros. Tenemos cosas que probar este fin de semana y ver si podemos ser un poco más competitivos, pero necesitamos mucho más que unas pocas décimas para pelear puntos», confesó.
Uno de los grandes problemas del FW48 es la falta de carga aerodinámica y su excesivo peso, lo que le ha provocado partir de muy atrás en la parrilla: «Necesitamos que nuestros rivales nos ayuden. La última vez fuimos 17º y al final estamos en tierra de nadie. No creo que Suzuka (Japón) sea diferente. Al final somos igual de rápidos en clasificación que en carrera…vemos la misma diferencia. Es cierto que los domingos pasan más cosas, pero en China vimos que todos ya empiezan a sacarle el máximo potencial a sus coches», reconoció.
Carlos Sainz y un bache enorme en Williams
Lo que en un principio parecía una temporada ilusionante en Williams, las primeras carreras han servido para minar la moral de Carlos Sainz: «Ha sido un shock para mí y el equipo. Es muy duro. Ya me lo olía desde diciembre. Ya me anticipé con las conversaciones sobre los retrasos que tuvimos, el sobrepeso que tenía el coche. Todo eso y muchas otras cosas ya me hacían pensar que no iba a tener un inicio prometedor. Tendremos baches, pero el camino para el éxito nunca es una línea recta».
«Es cierto que es muy grande, más de lo que nos esperábamos. Hay que saber recuperarse porque eso nos ayudará a eliminar nuestros puntos débiles a la hora de diseñar. Una vez lo analizas, te das cuenta de que no teníamos el nivel que creíamos como equipo», comentó.
«Nuestro coche es un poco diferente a los de arriba y queremos fijarnos en lo que hacen los equipos punteros. Nuestro coche del año pasado tenía buena carga aerodinámica, y eso nos hizo subir al podio en Qatar. Estoy seguro de que cuando encontremos el camino correcto, Williams dará la talla y podremos darle al coche una buena carga. Tengo la esperanza de que cuando llegue ese momento podremos arrancar», concluyó.