Viktor Frankl, psiquiatra y superviviente de Auschwitz: «Aquellos que tienen un por qué para vivir pueden soportar casi cualquier cómo»
La célebre reflexión sobre el sentido de la vida se hizo mundialmente conocida gracias al psiquiatra austríaco
La reflexión de Sigmund Freud sobre las parejas: "Si dos individuos están siempre de acuerdo con todo, puedo asegurar que uno de los dos piensa por ambos"
En 1934 construyeron 60 casas de pescadores en primera línea de una playa de Alicante como barrera contra las dunas: 92 años después, el Constitucional deja su futuro en el aire
La importante reflexión de Stephen Hawking, físico: "El mayor enemigo del conocimiento no es la ignorancia, es la ilusión del conocimiento"

Encontrar una razón para levantarse cada mañana puede cambiar la manera de afrontar los momentos más complicados de la vida. Esa es la idea que transmite una de las reflexiones más conocidas de Viktor Frankl, psiquiatra austríaco que sobrevivió a varios campos de concentración nazis y desarrolló una corriente psicoterapéutica centrada en la búsqueda de sentido. Sin embargo, existe un detalle que suele pasar inadvertido. «Quien tiene un porqué para vivir puede soportar casi cualquier cómo» procede originalmente del filósofo Friedrich Nietzsche. Viktor Frankl la recuperó en su obra más conocida y la convirtió en una de las ideas asociadas a su pensamiento.
Quién fue Viktor Frankl
Viktor Emil Frankl nació en Viena en 1905 y se especializó en neurología y psiquiatría. Durante la Segunda Guerra Mundial fue deportado a campos de concentración nazis, entre ellos Auschwitz. Perdió a varios miembros de su familia durante el Holocausto y regresó a Viena en 1945, donde retomó su actividad profesional.
A partir de su experiencia y de sus investigaciones, desarrolló la logoterapia, una forma de psicoterapia que sitúa la búsqueda de significado entre las principales motivaciones humanas. Su planteamiento sostiene que las personas pueden encontrar sentido a través de sus acciones, sus relaciones y la actitud que adoptan ante circunstancias que no pueden cambiar.
La frase que popularizó en su obra
La reflexión aparece vinculada a El hombre en busca de sentido, publicado originalmente en alemán en 1946. En este libro, Viktor Frankl relata su experiencia en los campos de concentración y expone cómo la búsqueda de un propósito puede ayudar a afrontar situaciones extremas.
El origen se encuentra en El crepúsculo de los ídolos, obra escrita por Friedrich Nietzsche en 1888 y publicada en 1889. En uno de sus aforismos, el filósofo alemán plantea que quien conoce el motivo de su existencia puede sobrellevar mejor las circunstancias que le toca vivir.
Qué significa encontrar un propósito
Para Viktor Frankl, el significado no tiene por qué ser grandioso ni universal. Puede encontrarse en cuidar de alguien, desarrollar un trabajo valioso, mantener una relación o completar una tarea pendiente. Su reflexión sigue despertando interés porque invita a preguntarse qué da sentido a cada vida y cómo esa respuesta puede ayudar a afrontar los momentos de incertidumbre.