Curiosidades
Plantas

Ni se te ocurra tener esta planta en casa: es buenísima para los humanos, pero muy dañina para tus mascotas

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Tener plantas en los espacios es sumamente provechoso. Aportan un verde que destaca, da un aire de relajación, y además según un estudio de Park & Mattson (2008) publicado en el Journal of Physiological Anthropology, está confirmado que tener plantas en entornos cerrados mejora el bienestar, la concentración y la productividad.

Entonces, la mejor opción parece simple: ir a un vivero, escoger la más linda y llevarla a casa. Pero antes de tomar esa decisión, hay algo que conviene revisar. No todas las plantas que lucen saludables lo son para todos los habitantes del hogar. Algunas, por muy curativas que parezcan, pueden convertirse en un riesgo serio si tienes mascotas.

Esta es la planta que debes evitar si tienes una mascota

Hay una planta que se usa para hidratar la piel, aliviar quemaduras, desinfectar heridas menores o incluso limpiar el sistema digestivo. Parece inofensiva, hasta necesaria, pero en un hogar con mascotas, el aloe vera puede terminar en una visita de urgencia al veterinario.

Esta planta, también conocida como sábila, es famosa por sus propiedades cicatrizantes, antiinflamatorias y calmantes. Si te quemas cocinando, basta con cortar una hoja, abrirla, y aplicar el gel directamente sobre la piel. Suena como una bendición natural. Sin embargo, para perros y gatos, es una amenaza silenciosa. Basta con que la muerdan por curiosidad, y ahí empieza el problema.

¿Por qué esta planta es tóxica para las mascotas?

El aloe vera contiene una sustancia llamada aloína. Está justo debajo de la piel de la hoja y tiene un efecto laxante potente. En humanos, ese efecto puede usarse de forma controlada. Pero en animales, sobre todo los de tamaño pequeño, desata una cadena de síntomas que van desde vómitos y diarrea hasta letargo, deshidratación severa e incluso espasmos.

La situación se complica si la mascota sigue teniendo acceso a la planta. Muchos gatos y perros tienden a mordisquear hojas por aburrimiento o para aliviar molestias digestivas. Pero con el aloe, eso sólo empeora el cuadro.

Además, en animales con piel sensible, el contacto con la savia puede causar dermatitis en zonas como la boca, la nariz o el contorno de los ojos.

Otro detalle importante es que incluso si llegas a usar el gel para tratar algo en tu propia piel, tu perro podría intoxicarse si luego lame esa zona. Así de sensible puede ser su organismo ante esta planta aparentemente inofensiva.

¿Qué hacer si tu mascota ingiere aloe?