La frase de Sócrates, filósofo, sobre la amistad: «Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo»
Sócrates daba un gran valor a los buenos amigos, pero también prestaba atención a la forma de elegirlos
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Muchas son las reflexiones y frases que pronunció Sócrates pero en los últimos años y con el auge de las redes sociales, se le atribuye una sobre la amistad que de alguna manera se ha convertido en una de las más populares. «Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo» esta es la frase del filósofo griego, con la que parecía referirse al tiempo que dedicamos a otras personas, una cuestión que también aparece ligada a sus reflexiones sobre el valor de los buenos amigos.
Socrátes concedía un enorme valor a los buenos amigos. Los testimonios que se conservan sobre su pensamiento muestran que no consideraba la amistad un asunto menor. También se interesó por cómo reconocer a un verdadero amigo, qué personas era preferible evitar y hasta qué punto debía existir reciprocidad entre ambos. Por eso, aunque la conocida frase pueda parecer una crítica hacia los amigos, admite una interpretación diferente. El problema no estaría en dedicarles nuestro tiempo, sino en saber a quién se lo dedicamos y qué lugar permitimos que ocupen los demás en nuestra vida.
La frase de Sócrates, filósofo, sobre la amistad
El tiempo es un recurso limitado. Las horas que dedicamos a otras personas no pueden utilizarse después para trabajar, descansar, cumplir con determinadas obligaciones o atender nuestros propios intereses. La frase atribuida a Sócrates puede interpretarse desde este punto de vista. No supone considerar la amistad como una pérdida de tiempo, sino prestar atención a cuánto entregamos a los demás y, sobre todo, a quién.
Esta cuestión resulta especialmente reconocible en la actualidad. Las relaciones ya no dependen únicamente de los encuentros personales. Mensajes, llamadas, grupos de WhatsApp y redes sociales permiten estar en contacto prácticamente durante todo el día. Establecer determinados límites no implica necesariamente descuidar una amistad. Una relación personal también puede convivir con la necesidad de reservar tiempo para uno mismo.
La autoría de esta frase concreta, sin embargo, debe tomarse con cautela. Aunque aparece frecuentemente atribuida a Sócrates en recopilaciones de citas, no existe una fuente clásica conservada que permita confirmar que utilizara exactamente esas palabras. Sí existen testimonios antiguos que permiten conocer qué pensaba sobre la amistad.
Lo que Sócrates pensaba sobre tener buenos amigos
Lo que sabemos de Sócrates ha llegado principalmente a través de otros autores, ya que el filósofo no escribió sus enseñanzas. Platón es seguramente el nombre más conocido, aunque Jenofonte también dejó constancia de algunas de sus conversaciones. En Recuerdos de Sócrates, este último cuenta que el filósofo tenía en gran consideración a los buenos amigos. Le sorprendía, por ejemplo, el cuidado que algunas personas ponían en sus posesiones mientras descuidaban sus relaciones. Se preocupaban por conocer cuánto valían sus bienes y por no perderlos, pero no actuaban siempre de la misma manera con un amigo.
Sócrates llegaba a situar una buena amistad por encima de muchas posesiones. Eso sí, no cualquiera entraba dentro de esa consideración. También se preguntaba qué debía tener una persona para que mereciera la pena contar con ella.
Sócrates también advertía sobre la elección de los amigos
Una de las conversaciones recogidas por Jenofonte tiene como interlocutor a Critóbulo. Sócrates habla con él sobre las personas con las que conviene entablar amistad y menciona algunas cualidades que considera importantes. Entre ellas están saber controlarse, comportarse justamente con los demás y ser capaz de devolver los favores recibidos. Para saber si alguien podía ser un buen amigo, Sócrates recomendaba fijarse en algo bastante concreto: cómo había tratado anteriormente a las personas cercanas.
Su razonamiento era sencillo. Si alguien había tratado mal a sus antiguos amigos, nada garantizaba que fuera a comportarse de otra manera con los nuevos. También daba importancia a que la relación funcionara en ambos sentidos. Quien siempre recibe ayuda, favores o atención pero nunca está dispuesto a hacer lo mismo difícilmente encajaría en la idea de amistad que defendía Sócrates.
Esto ayuda también a entender la frase que se le atribuye sobre los amigos como «ladrones de nuestro tiempo». No se trata necesariamente de pasar menos horas con ellos. La cuestión está en decidir qué personas merecen realmente esas horas.
La importancia de elegir a quién dedicamos nuestro tiempo
El pensamiento atribuido a Sócrates encaja con una cuestión que sigue siendo relevante siglos después: poner límites dentro de las relaciones personales. Aceptar todos los planes, responder inmediatamente a cualquier mensaje o permanecer disponible en todo momento puede terminar dejando poco espacio para las propias necesidades.
Eso no significa reducir la amistad a una cuestión de productividad. Los testimonios conservados sobre Sócrates muestran precisamente la importancia que concedía a los buenos amigos. Un amigo podía prestar ayuda ante las dificultades, compartir los buenos momentos y ofrecer apoyo cuando las circunstancias empeoraban. Precisamente por ese valor, elegir correctamente a quién se considera amigo era una cuestión importante.
La frase «los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo» puede resultar llamativa, pero no obliga a interpretar la amistad como algo perjudicial. La cuestión está en distinguir entre el tiempo que decidimos compartir con quienes realmente forman parte de nuestra vida y aquel que entregamos por obligación, costumbre o incapacidad para establecer límites. Porque el tiempo es limitado y, a diferencia de otros bienes, una vez utilizado no puede recuperarse.