La frase de Nietzsche que cambia nuestra forma de mirar la historia: «Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado»
El pasado debe servir como una herramienta para construir lo que viene y no debe servir para juzgar con nostalgia o culpa
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La historia suele analizarse con la distancia que da el tiempo, pero Nietzsche planteó una perspectiva mucho más exigente. Para el filósofo alemán, mirar hacia atrás no debería hacerse desde la mera crítica, sino desde la capacidad de construir algo nuevo. Su conocida frase, «solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado», encierra una reflexión sobre nuestra relación con lo que ocurrió y con aquello que todavía está por venir.
Para Nietzsche, solo aquel que se compromete a crear algo nuevo y transformar el presente tiene la capacidad real de entender y evaluar lo que ocurrió antes. El pasado debe servir como una herramienta para construir lo que viene y no debe servir para juzgar con nostalgia o culpa.
La frase también establece una condición: quien valore lo que hicieron otros, tiene que estar dispuesto también a crear, transformar y asumir riesgos. Asimismo, habla de responsabilidad personal, preguntándonos qué estamos construyendo. Por tanto, la historia debe servir para conocer los errores del pasado y aprender de ellos, y saber que construir el futuro exige cometer errores.

El presente puede también ser juzgado
Nietzsche también nos confirma que el presente también será juzgado algún día. Las decisiones de las personas que critican hoy acabarán formando parte de la historia; por tanto, hay que ser conscientes de lo que decimos a diario. La frase del filósofo también contiene una paradoja: la clave de interpretar lo que fuimos puede estar en aquello que pretendemos llegar a ser.
Cada generación debe romper con la tutela intelectual de sus antepasados para dejar espacio a su propia identidad; aunque juzgarles requiere que se haga algo mejor y hay que evitar la adoración ciega a las tradiciones que no funcionen. Repetir las fórmulas que funcionaron antes es solo una muestra de cobardía intelectual.