Francesc Torralba, filósofo español, sobre la familia: «Un hijo puede ser un motivo infinito de felicidad, pero también un motivo infinito de sufrimiento»
El filósofo reflexiona sobre la maternidad y la paternidad y cuestiona la idea de que formar una familia tenga que ser necesariamente una experiencia feliz
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Tener hijos suele asociarse con una de las mayores fuentes de felicidad, pero también puede convertirse en una experiencia marcada por las dudas, la responsabilidad y el sufrimiento. El filósofo y teólogo Francesc Torralba ha puesto el foco precisamente en esa cara menos idealizada de la familia con una reflexión que invita a pensar sobre lo que significa realmente ser padre o madre. «Un hijo puede ser un motivo infinito de felicidad, pero también un motivo infinito de sufrimiento».
Una decisión que cambia la vida
Francesc Torralba abordó esta cuestión en una conversación, donde reflexionó sobre las dudas que muchas personas tienen actualmente ante la posibilidad de formar una familia. El filósofo planteó si, en un mundo marcado por la incertidumbre, el cambio climático y los grandes avances tecnológicos, resulta sencillo decidir traer un hijo al mundo.
Para el filósofo, la respuesta no puede reducirse a una visión idealizada de la paternidad. Considera que tener un hijo supone un acto de entrega y una oportunidad para que otra persona pueda desarrollar su propio proyecto vital. Pero esa entrega también implica dificultades, renuncias y una responsabilidad que se prolonga durante toda la vida.
Felicidad y sufrimiento
Precisamente ahí aparece una de las ideas más contundentes de su reflexión. Francesc Torralba sostiene que un hijo puede proporcionar una «felicidad infinita», especialmente cuando los padres comprueban que su esfuerzo y acompañamiento contribuyen a que ese hijo construya su propia vida. Sin embargo, también reconoce que la maternidad y la paternidad pueden convertirse en una fuente de infelicidad.
El papel de los padres
Francesc Torralba también defiende que los padres no deberían intentar convertirse en amigos de sus hijos. En su opinión, la relación familiar parte de una responsabilidad diferente a la amistad, ya que los padres deben acompañar, corregir, establecer límites, reconocer los logros y convertirse en referentes para sus hijos.
La reflexión de Francesc Torralba cobra además una dimensión especialmente profunda al conocer la propia trayectoria personal del filósofo. Torralba perdió a su hijo Oriol en un accidente de montaña en 2023 y posteriormente plasmó su experiencia del duelo en No hay palabras. Desde entonces, la muerte, el sufrimiento, el sentido de la vida y la pérdida ocupan un lugar central en parte de su pensamiento y de su obra.
Una mirada distinta sobre la familia
Nacido en Barcelona en 1967, Francesc Torralba es doctor en Filosofía y Teología y catedrático acreditado de la Universitat Ramon Llull. Su obra aborda cuestiones como el sufrimiento, la muerte, la libertad, el sentido de la vida y la ética.
Su reflexión sobre los hijos plantea, en definitiva, una idea incómoda pero humana, ya que amar profundamente a alguien también significa exponerse a sufrir por esa persona. Para Francesc Torralba, la paternidad no es una garantía de felicidad permanente, sino una experiencia de entrega en la que pueden convivir los momentos de mayor alegría con algunos de los dolores más profundos.