Ahorro

Los fontaneros coinciden sin dudas: Utilizar el modo ECO en un lavavajillas puede ahorrar hasta un 30% el consumo de agua

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Lavavajillas. Imagen de Magnific.

Entre los botones del lavavajillas hay uno que muchos usuarios pasan por alto: el programa ECO, presente en la mayoría de los modelos actuales y presentado como la opción para gastar menos agua y menos energía. La duda es si de verdad compensa, porque ahorrar recursos no siempre significa ahorrar mucho dinero ni lavar igual de bien.

Para responderla conviene mirar dos fuentes. Una son los expertos en fontanería y la otra es la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que midió el consumo de agua y electricidad del programa Eco frente al programa normal en los lavavajillas de su comparador.

Qué hace el modo ECO y de dónde sale el ahorro

El modo económico, que también se encuentra en la mayoría de las lavadoras modernas, está pensado para optimizar el uso de recursos durante el lavado. Para lograrlo, rebaja la temperatura del agua y alarga un poco la duración del ciclo, con la idea de mantener una limpieza eficiente pero más sostenible. En sus pruebas, la OCU lo comparó con el programa que cada modelo etiqueta como Auto o Normal.

El grueso del gasto eléctrico de un lavavajillas está en calentar el agua. Por eso el ECO, que trabaja con temperaturas de entre 30 y 50 grados, recorta de forma notable la factura de la luz. En cuanto al agua, emplea solo la necesaria para el ciclo, sin excesos, y puede reducir el consumo hasta un 30% respecto a un lavado normal.

Estas cifras proceden del Blog de fontanería, que responde con un sí rotundo a la pregunta de si merece la pena usar esta función, una de esas opciones sencillas que ya vienen incorporadas en los electrodomésticos y que solemos olvidar cuando pensamos en ahorrar en casa.

Lo que matiza la OCU: nuestro lavaplatos no siempre lava igual

Aquí empiezan las diferencias. Según los resultados de la OCU, la eficacia de lavado es buena en general, pero el programa Eco no siempre alcanza el nivel del programa principal, sobre todo con suciedad difícil o con ollas y sartenes.

En el secado ocurre algo parecido: el Eco puede quedarse algo por detrás, especialmente en los plásticos. Para la organización, el programa cumple, pero no ofrece el máximo rendimiento. En otras palabras, se ahorran recursos a cambio de un resultado algo menos redondo en los casos más exigentes.

Los fontaneros detrás del blog ven las cosas de otra forma. Sostienen que la mayor duración no implica peor limpieza, porque ese tiempo extra permite que los detergentes actúen mejor y se logren resultados similares a los de un ciclo normal.

Cuándo compensa y cuándo conviene el programa normal en el lavavajillas

Hay un argumento más a favor, aunque con matices. El blog apunta que trabajar con menos temperatura y menos exigencia puede hacer que los componentes internos sufran menos desgaste, lo que alargaría la vida útil del aparato. Es una posibilidad que plantea esa fuente, no una cifra medida.

Con todo, la propia OCU recuerda que el ahorro en dinero es menor de lo que muchos esperan. El ECO tiene sentido para la vajilla de uso diario, donde ahorrar agua y electricidad cuesta poco esfuerzo; con ollas, sartenes o restos pegados, el programa normal deja más margen. Quien quiera comparar modelos puede consultar el comparador de lavavajillas de la OCU, que reúne los resultados de cientos de ellos.

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