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Andre Alonso, experto en plantas domésticas: «Los bichitos a la larga serán plagas, y los residuos serán hongos»

Las hojas amarillas en las plantas de interior generan dudas recurrentes entre quienes las cuidan en casa. Andre Alonso, creador de contenido y experto en plantas domésticas, explica que existe la creencia de que conviene dejarlas para que la planta recupere nutrientes, pero advierte que este consejo no siempre es válido en espacios interiores.

Según el especialista en jardinería doméstica, aunque en la naturaleza las hojas cumplen un rol dentro de un equilibrio ambiental, las condiciones dentro de una vivienda son muy distintas. Por eso, mantener restos secos en macetas puede traer consecuencias no deseadas.

Cuándo conviene cortar una hoja amarilla en plantas de interior

Andre Alonso señala que es cierto que, en la naturaleza, una hoja que empieza a amarillear puede devolver parte de sus nutrientes, como el nitrógeno, a la planta antes de caer al suelo. Ese proceso forma parte de un ciclo natural en el que los restos vegetales terminan enriqueciéndose como compost.

Sin embargo, el experto remarca que este mecanismo pierde sentido en plantas de interior bien cuidadas. Si la planta recibe un abonado adecuado y regular, no necesita recuperar nutrientes de una hoja en mal estado. En ese contexto, dejarla no aporta beneficios reales.

Además, Alonso subraya una diferencia clave: ni una casa ni un departamento funcionan como una selva. En interiores, las hojas secas no cumplen una función ecológica, sino que se convierten en residuos que alteran el equilibrio del ambiente controlado que necesita la planta.

Por ese motivo, recomienda cortar la hoja cuando esté entre un 70 y un 80 % amarilla. Ese es el punto en el que ya no cumple ninguna función útil y empieza a representar un problema potencial para la salud de la planta.

Por qué dejar hojas secas puede provocar plagas y hongos

El experto advierte que los restos vegetales adheridos al tallo pueden convertirse en refugio de bichos que, con el tiempo, terminan siendo plagas. En interiores, estos insectos no forman parte de un ecosistema equilibrado, sino que afectan directamente a la planta.

Además, la acumulación de hojas secas favorece la aparición de hongos, algo especialmente común cuando hay humedad y poca ventilación. En lugar de nutrir, estos desechos generan focos de infección que pueden debilitar a la planta y afectar a hojas sanas.

Andre Alonso insiste en que el cuidado de plantas en interiores implica asumir un rol activo. El control del entorno —limpieza, luz y abonado— depende completamente de la persona, y no de procesos naturales espontáneos.

Eso sí, el especialista aclara que no se deben cortar hojas por cualquier imperfección. Manchitas leves o puntas secas no justifican una poda inmediata, ya que forman parte del desgaste normal de la planta y no representan un riesgo.

En resumen, mantener las plantas limpias de hojas amarillas cuando ya están mayormente secas ayuda a evitar plagas y hongos, y permite que la energía se concentre en el crecimiento de hojas nuevas. En interiores, más que reciclar nutrientes, lo importante es sostener un entorno sano y controlado. }

La limpieza y el control del entorno son claves para mantenerlas sanas y evitar problemas a largo plazo.