Alfred Adler, médico y psicoterapeuta austriaco: «La única persona con la que debes compararte es contigo mismo»
Fundamentaba su pensamiento en la superación personal y defendía que cada persona tiene un contexto único
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Alfred Adler fue el fundador de la conocida Psicología Individual y además colaboró con Sigmund Freud en sus inicios del psicoanálisis, aunque al poco tiempo se separaron por diferencias insalvables en sus pensamientos. Adler cimentaba su pensamiento en la idea de que el ser humano es un todo unido, guiado por metas de futuro y profundamente influenciado por su entorno social, en lugar de estar influenciado por instintos biológicos o traumas del pasado (Freud).
Con la frase «la única persona con la que debes compararte es contigo mismo», el autor refleja los núcleos de su psicología donde animaba a la superación del individuo y no a la competición, evitaba el complejo de superioridad y creía en que cada persona tiene un camino e historia únicos, por lo que es absurdo compararte con el resto.
Superación propia en vez de competencia
Alfred Adler pensaba que la competición con los demás destruía la paz mental, mientras que la autoevolución construye la verdadera felicidad. Desarrollaba este pensamiento en dos partes. Si te sientes inferior, te paralizas o desarrollas resentimiento. Si te sientes superior, alimentas un ego frágil que depende del fracaso ajeno. En conclusión, medir tu valor usando la vida de otra persona es un error matemático y emocional.
El sentimiento de inferioridad podría convertirse en un motor que generase acciones negativas. La inferioridad no es un problema; el problema se puede crear en cómo lo resuelves. La forma sana de resolverlo pasa por superarse a sí mismo, mientras que la forma neurótica y negativa es buscar el poder o pasar por encima de los demás.
Cada persona tiene un contexto único
El psicoterapeuta austriaco defendía que cada individuo tiene una historia, un entorno y unos desafíos genéticos o sociales completamente diferentes. Es claro con su defensa, declarando que comparar a dos personas es directamente absurdo. Sólo cada persona conoce sus obstáculos o circunstancias que ha tenido que superar para llegar donde está hoy.