Los albañiles no tienen duda: «Para saber si las baldosas están bien instaladas, lo recomendable es golpearlas con un objeto duro y escuchar el sonido»
Después de hacer una reforma en casa puedes tener la sensación de que el suelo está perfecto, las piezas están alineadas y el acabado es impecable. Pero para saber que las baldosas están bien puestas los albañiles usan un truco muy sencillo: sólo necesitas tener buen oído.
El truco está en golpear con un poco de cuidado las baldosas y escuchar cómo suenan. La pista está en las diferencias de sonido entre unas zonas y otras. Si una pieza responde de forma distinta a las que tiene alrededor, merece una revisión.
Lo mismo ocurre cuando el sonido cambia al pasar del centro a otro punto de la misma baldosa. En concreto, esta prueba se utiliza para localizar los problemas de adherencia sin tener que levantar todo el suelo. No te cuesta nada hacerlo y puede ahorrarte mucho dinero.
El truco de los albañiles para saber si las baldosas están bien colocadas
Para hacer una primera revisión, elige una zona despejada y utiliza un objeto rígido, de extremo romo y sin aristas que puedan marcar la superficie. Los golpes deben ser suaves, ya que el objetivo es escuchar la respuesta del revestimiento, no poner a prueba su resistencia a los impactos.
Empieza por una baldosa y recorre varios puntos, desde el centro hacia sus lados, evitando golpear las esquinas y las juntas. Después repite la comprobación en las piezas contiguas. Mantén el mismo objeto y una intensidad parecida para que la comparación tenga sentido.
Si tienes una casa de cierto tamaño, no hace falta que hagas la prueba de una sola vez, lo mejor es que lo dividas por sectores y priorices las zonas que más sospecha te generen.
Recuerda que lo más importante del truco es el sonido, por lo que busca el mejor momento del día para hacerlo. Debe haber el mínimo ruido posible, así que poner la lavadora puede esperar.
Si percibes una diferencia, vuelve a comprobarla con suavidad. Anota la ubicación o haz una fotografía señalando la pieza. Un vídeo corto también puede servir para enseñar al albañil qué has observado.
Cómo interpretar el sonido que hacen las baldosas después de una reforma
El sonido depende de cómo está construido el conjunto y del material que has utilizado. Por ejemplo, una baldosa colocada sobre una base de hormigón puede responder de manera distinta a otra instalada sobre madera o sobre una lámina de aislamiento acústico, incluso estando ambas correctamente adheridas.
No busques el sonido perfecto, sino el homogéneo. Lo raro es que en una misma zona de baldosas cada una suene diferente: sospecha de la pieza discordante.
También puede haber huecos cuando el adhesivo se ha distribuido mediante pegotes y no ofrece un apoyo suficiente. Esa falta de soporte puede hacer que determinadas partes de la pieza sean más vulnerables a las cargas o a la caída de objetos.
Cuándo debes llamar al albañil para que revise el suelo de casa
Si el sonido es extraño ya tienes motivo suficiente para llamar al albañil, pero si alguna pieza se mueve o las juntas se agrietan es indispensable. Recuerda que cuando hay dudas sobre el alcance del problema, no hay truco casero que valga.
Eso sí, antes de llamarlo puedes preparar la información previa, para que su trabajo sea más eficaz. Por ejemplo, dónde ocurre, cuándo lo notaste y si ha cambiado desde entonces.
Decir que dos baldosas junto a la puerta suenan diferentes es más útil que afirmar que todo el suelo está mal. Si la obra es reciente, puedes mostrar esas zonas al instalador durante la revisión del acabado.