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Las diseñadoras que han vestido a la Reina Letizia hablan en su 54 cumpleaños: «Es la mejor embajadora»

La reina Letizia cumple este martes 15 de septiembre 54 años. Doce años después de la proclamación de Felipe VI, su estilo se ha convertido en una herramienta de comunicación y en un escaparate privilegiado para la moda española. Cada vestido, zapato, bolso o joya que elige puede dar la vuelta al mundo en cuestión de minutos y colocar bajo el foco a firmas que, en muchos casos, trabajan desde pequeños talleres y mantienen una producción artesanal.

Durante sus años de reinado, Letizia ha combinado las grandes firmas con diseñadores menos conocidos y ha reivindicado el «hecho en España» dentro y fuera de nuestras fronteras. En COOL hemos hablado con algunas de las creadoras que han conseguido entrar en su vestidor. Ana García, de Cherubina; Sara y Carla Gil, de Paco Gil; Isabel Guarch y Susana Cruz conocen bien el llamado efecto Letizia.

Cherubina y el poder de un estilismo real

Uno de los momentos más importantes para Cherubina llegó en 2019. Con motivo de la ceremonia de entrega de la Orden de la Jarretera al rey Felipe VI, en Londres, Letizia eligió un estilismo completo de la firma sevillana.

La Reina llevó un vestido de cuello alto, silueta ajustada a la cintura y estampado en blanco y negro, acompañado por un tocado del mismo sello. Una elección especialmente significativa por el carácter internacional de la cita y por compartir escena con Isabel II.

La Reina Letizia con vestido y tocado de Cherubina junto a Kate Middleton y Camila Parker Bowles. (Foto: EP)

Ana García, fundadora de Cherubina, no duda al hablar del alcance que tiene cada aparición de la Reina: «Letizia nos da visibilidad a muchas marcas de diseñadores españoles. Es un referente y un espejo en todo el mundo».

El vestido, además, no quedó olvidado después de aquella jornada. Letizia lo recuperó en otras ocasiones, reafirmando una de las características que han definido su armario durante el reinado: la reutilización de prendas. Para García, aquel conjunto resultó «muy royal» y perfecto para la solemnidad del acto.

Paco Gil, unos zapatos que conectan a tres generaciones

El vínculo de Paco Gil con la Familia Real comenzó antes de la llegada de Letizia a Zarzuela. La reina Sofía ya había confiado en esta casa de calzado de Elda, fundada en los años 80 y dirigida actualmente por las hermanas Sara y Carla Gil. La relación se ha mantenido con la nueva generación. Letizia ha llevado sus zapatos y la infanta Sofía eligió el modelo Violeta para dar sus primeros pasos con tacones durante los Premios Princesa de Asturias 2022.

«Nos encanta que la infanta y la Reina elijan nuestros modelos. Es un privilegio y nos sentimos orgullosas», confesaba Sara Gil a COOL. La repercusión no se limita a la satisfacción personal. Cuando algún miembro de la Familia Real aparece con uno de sus diseños, aumentan las consultas, las visitas a las redes sociales y las ventas por internet. Muchas clientas consideran que, si un zapato permite afrontar con seguridad una larga jornada institucional, también puede funcionar en una boda o en una celebración importante.

La Familia Real española en los Premios Princesa de Asturias 2022. (Foto: EP)

La firma defiende una fabricación española y concentra sus procesos en Elda y Petrel. De este modo, cada elección de Letizia sirve también para reivindicar una industria histórica que combina diseño, comodidad y producción local.

Isabel Guarch: joyas con un mensaje

La reina Letizia ha demostrado que las joyas pueden ser mucho más que un elemento decorativo. En enero de 2025, durante la despedida de la princesa Leonor antes de embarcar en el buque escuela Juan Sebastián de Elcano, escogió unos pendientes Vents de Isabel Guarch.

Inspirados en la rosa de los vientos, estaban realizados en oro amarillo de 18 quilates y llevaban diamantes centrales. Su relación con la navegación y el Mediterráneo daba un significado especial a la elección en un día marcado por la partida de su hija.

La Reina Letizia con pendientes de Isabel Guarch en la despedida de Juan Sebastián de Elcano. (Foto: EP)

«Que los pendientes Vents fueran los elegidos por la Reina fue un orgullo enorme; es la mejor embajadora para cualquier marca», explicaba la joyera mallorquina.

Letizia ya había estrenado este diseño en 2023, durante la recepción a la sociedad balear celebrada en el Palacio de Marivent. Un año antes había lucido por primera vez unos pendientes de la colección Formentor, inspirada en los pinos de la sierra de Tramontana. Dos elecciones con las que llevó la artesanía y la identidad de Mallorca a la agenda institucional.

Suma Cruz, el encargo de Zarzuela que cambió una marca

La historia de Suna Cruz y la Reina comenzó en 2017, cuando desde Zarzuela contactaron con la diseñadora para hacerle un encargo inesperado: crear un bolso de rafia para un viaje de Estado al Reino Unido. Hasta entonces, Suma Cruz estaba especializada principalmente en coronas para novias y joyería artesanal. La firma aceptó el reto y creó una pieza decorada con amapolas y un escarabajo, uno de sus símbolos más reconocibles.

La aparición de Letizia con aquel bolso tuvo una enorme repercusión nacional e internacional y marcó un punto de inflexión para el negocio. Años después, la Reina volvió a confiar en la creadora al llevar un brazalete escultural en el Atlàntida Mallorca Film Fest de 2025.

La Reina Letizia con brazalete de Suma Cruz en Atlàntida Mallorca Film Fest de 2025.. (Foto: EP)

El universo de Suma Cruz está ligado a la naturaleza, los viajes, los cuentos y los recuerdos de infancia. Sus piezas, fácilmente reconocibles, encajan con la faceta más atrevida del joyero de Letizia y con su voluntad de introducir pequeños gestos de creatividad dentro de los códigos institucionales.

A sus 54 años, la Reina ha construido un armario reconocible en el que conviven tradición, modernidad y sentido práctico. Pero sus elecciones tienen también una consecuencia económica: convierten a diseñadoras y talleres españoles en protagonistas y les conceden una visibilidad difícilmente alcanzable mediante una campaña convencional.