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En los últimos días, la capital británica es un hervidero de noticias por el regreso del príncipe Enrique a Londres para el primero de los juicios que el duque de Sussex tenía pendiente contra varios medios de comunicación por presuntas prácticas ilícitas. La vuelta del hijo menor del rey Carlos al que ha sido su hogar durante muchos años se produce en un momento en el que las relaciones con la Familia Real son, cuanto menos, tensas, por las declaraciones del duque de Sussex a lo largo de los últimos tiempos y el plantón de su esposa, Meghan Markle, en la ceremonia de coronación del monarca.
Por este motivo, a pesar de que Enrique tiene pensado pasar varios días en el Reino Unido, no hay previstos encuentros oficiales con miembros de su familia. Es más, el rey Carlos se encontraba disfrutando de unos días de descanso en Rumanía y no parecía probable que interrumpiera sus vacaciones para reunirse con Enrique al que, por cierto, se le ha negado la protección oficial tras sus últimas reclamaciones.
Tal como han publicado varios medios, el monarca ha regresado ya de tierras transilvanas, pero no tiene la intención de ver a su hijo menor, al menos, de manera oficial. Después de que Enrique abandonara las instalaciones del Alto Tribunal tras más de cinco horas de intensas declaraciones, el monarca presidió un concierto muy especial en St. James, organizado por Wigmore Hall. Una velada en la que Carlos pudo escuchar tranquilamente algunas de las piezas que se tocaron en su coronación, el pasado 6 de mayo. De hecho, este concierto se ha llevado a cabo cuando se ha cumplido un mes de la coronación del monarca en la Abadía de Westminster.
Durante el concierto, el soberano hizo entrega a Judith Weir, Maestra de Música del Rey, de la membresía honoraria de la Royal Philharmonic Society (RPS), en reconocimiento a sus servicios a la música. Asimismo, Carlos aprovechó para reunirse con varias personalidades a lo larfo de la noche, como con un realizador de la BBC, músicos de Le Concert Spirituel o la baronesa Julia Neuberger.
El concierto comenzó con una fanfarria y la interpretación del himno nacional, cantado por el barítono británico Roderick Williams. Este es el primero de una serie de recitales organizados Wigmore Hall para rendir homenaje al monarca.
Por el momento no se sabe cuánto tiempo va a permanecer Enrique en el Reino Unido, aunque todo apunta a que en cuanto terminen sus declaraciones ante el Tribunal pondrá rumbo de vuelta a Los Ángeles, donde han permanecido tanto su mujer como sus dos hijos.
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