Así fue la vida universitaria de la Infanta Cristina en los años 80
Fue la primera Infanta de España en obtener un título universitario
Un paso que acercó la monarquía a la vida real de toda una generación
A mediados de los años 80, la universidad en España no tenía nada que ver con lo que es hoy. Aulas masificadas, apuntes compartidos, profesores exigentes y pasillos llenos de vida marcaban el día a día de miles de estudiantes. En ese contexto, entre vaqueros, carpetas y cafés en la cafetería, se produjo una imagen poco habitual: la de la Cristina de Borbón entrando en clase como una alumna más.
Corría 1984 cuando la hija del entonces Rey Juan Carlos I decidió matricularse en Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid. No fue a una universidad privada ni a un entorno exclusivo. Eligió la Complutense, una de las más concurridas del país, con estudiantes de todos los perfiles y un ambiente muy activo tanto dentro como fuera del aula.
Aquello, en su momento, fue toda una novedad. Nunca antes un miembro de la familia real española había dado ese paso. Y lo hizo, además, con una naturalidad que llamó la atención. Compartía clases, trabajos y exámenes con sus compañeros, se integró con rapidez y llevó una vida universitaria bastante similar a la de cualquier estudiante de su edad, dentro de lo que permitía su condición.
Quienes coincidieron con ella recuerdan precisamente eso: cercanía y normalidad. Nada de grandes distancias ni de trato especial. Era una más en un momento en el que la universidad también era un espacio de cambio, de debate y de apertura al mundo.
La elección de Ciencias Políticas tampoco fue casual. Era una carrera muy ligada a entender cómo funciona el poder, las instituciones y la sociedad. Una formación que encajaba con su papel dentro de la familia real, pero que también mostraba una intención clara de ir más allá de lo puramente representativo. Terminó la carrera en 1989 y, lejos de quedarse ahí, decidió seguir formándose fuera de España. Se trasladó a Nueva York para estudiar un posgrado en Relaciones Internacionales en la New York University, dando un paso más hacia un perfil internacional que marcaría su trayectoria.
Después llegarían sus años en París, trabajando en la Unesco, y su implicación en proyectos sociales desde la Fundación La Caixa, primero en Barcelona y más tarde desde Ginebra, donde también colaboró con la Fundación Aga Khan.
Hoy, ese camino tiene continuidad. Su sobrina, la Infanta Sofía ha optado por una formación muy similar, estudiando Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en distintas ciudades europeas. Una elección que recuerda inevitablemente a la de su tía y que refleja cómo ese primer paso abrió una nueva forma de entender la preparación dentro de la familia real.
También conecta con la formación de Felipe VI, que completó sus estudios con especialización en Relaciones Internacionales, y con el interés por la actualidad que siempre ha mostrado la Reina Letizia desde su etapa como periodista.
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