Paleontología

Temblor en los cimientos de la paleontología: un fósil encontrado en Wyoming (EEUU) indica que los dinosaurios no aparecieron solo en el supercontinente Gondwana

fósil encontrado en Wyoming
Antropóloga trabajando en Wyoming. Foto: ilustración propia.
  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Un nuevo fósil hallado en Wyoming obliga a reescribir uno de los capítulos más consolidados de la historia de los dinosaurios. Y es nada más y nada menos que el de sus orígenes. El animal pertenece a un grupo de saurópodomormos primitivos, los ancestros lejanos de los gigantescos saurópodos, y vivió hace unos 230 millones de años.

El hallazgo fue publicado en enero de 2025 en la revista Zoological Journal of the Linnean Society por los paleontólogos David M. Lovelace y Aaron M. Kufner, de la Universidad de Wisconsin-Madison, con la participación de miembros de la tribu Eastern Shoshone como coautores del estudio.

¿Por qué el fósil de Wyoming demuestra que los dinosaurios no surgieron solo en el supercontinente Gondwana?

Durante décadas, el consenso científico sostuvo que los dinosaurios se originaron en Gondwana, el supercontinente del hemisferio sur, y que tardaron millones de años en extenderse hacia el norte. El nuevo espécimen (bautizado Ahvaytum bahndooiveche) desmiente esa cronología.

La especie tiene unos 230 millones de años de antigüedad (Carniense, Triásico Tardío), una edad comparable a la de los dinosaurios más primitivos conocidos en Gondwana.

Su presencia en lo que entonces era Laurasia, el supercontinente septentrional, indica que los primeros dinosaurios ya habitaban ambos hemisferios de forma simultánea.

La hipótesis que queda descartada es la llamada «dispersión tardía»: la idea de que los dinosaurios del norte llegaron allí varios millones de años después de sus primos gondwánicos. El nuevo registro fósil apunta, por el contrario, a una distribución mucho más amplia y temprana de lo que se pensaba.

¿Qué son exactamente los restos encontrados y qué revelan de este dinosaurio?

Los fósiles son fragmentarios. Un astrágalo izquierdo (un hueso del tobillo) y un fémur izquierdo incompleto. Los restos se hallaron en 2013 en la localidad ‘Garrett’s Surprise’, dentro de la Formación Popo Agie, en el centro-oeste de Wyoming, en tierras ancestrales de la tribu Eastern Shoshone.

El animal era pequeño. Con el tamaño aproximado de un pollo, era bípedo, de cola larga y probablemente omnívoro. No tenía nada del porte de los saurópodos que vendrían decenas de millones de años después, pero pertenece al mismo linaje que los haría posibles.

El nombre de la especie, Ahvaytum bahndooiveche, procede de la lengua shoshone y significa, a grandes rasgos, «dinosaurio de hace mucho tiempo».

La incorporación de miembros de la tribu como coautores del artículo científico reconoce que los fósiles se encontraron en sus tierras ancestrales.

¿Qué cambia en la historia de los dinosaurios con este descubrimiento?

Hace 230 millones de años, la Tierra era un único continente: Pangea. Este se dividía informalmente en dos grandes bloques: Gondwana al sur (lo que hoy son Sudamérica, África, la Antártida, Australia e India) y Laurasia al norte (Europa, Asia y América del Norte). Wyoming, además, se encontraba por entonces cerca del ecuador, en una latitud muy diferente a la actual.

La teoría clásica situaba el nacimiento de los dinosaurios en el sur, en Gondwana, donde aparecen los registros fósiles más antiguos conocidos hasta ahora: los de Argentina y Brasil, con especies como Eoraptor o Herrerasaurus.

La dispersión hacia el norte habría tardado millones de años en producirse por las barreras climáticas que separaban ambas mitades de Pangea.

Ahvaytum bahndooiveche complica ese relato. Su antigüedad lo sitúa al mismo nivel cronológico que los primeros gondwánicos, lo que sugiere que la dispersión fue más rápida o que el origen mismo fue más amplio de lo que los modelos contemplaban.

Los autores del estudio proponen que las barreras entre Gondwana y Laurasia no eran tan impermeables como se suponía durante el Carniense.

Entre tanto, en los yacimientos del Triásico de Wyoming, los hallazgos siguen acumulándose: la Formación Popo Agie ha cedido ya restos de al menos otros tres tipos de dinosauriformes anteriores a Ahvaytum, lo que apunta a que Wyoming fue un punto de diversificación temprana que la paleontología acaba de empezar a cartografiar.

Lo último en Ciencia

Últimas noticias