Giro de guion en la industria náutica: Emiratos Árabes construye un superyate que ‘levita’ sobre el mar a 40 nudos
28 metros de eslora son los que relucen en el superyate presentado en el Salón Náutico de Abu Dabi en noviembre de 2025. Su fabricante, la marca emiratí Foiler, lo ha concebido como una plataforma semipersonalizable construida íntegramente en fibra de carbono y titanio, con paredes de cristal de suelo a techo que convierten la vista del mar en el elemento central de la experiencia.
Lo que distingue a este superyate en el mercado no es solo su aspecto (aunque el diseño ya ha dado que hablar en los foros especializados), sino la tecnología que lo mueve: un sistema de laminado que hace que la embarcación se eleve literalmente sobre el agua.
¿Cómo es el superyate construido en los Emiratos Árabes que se eleva dos metros sobre el mar y supera los 40 nudos?
El superyate de producción en serie más avanzado del momento se llama Ghost. El principio de funcionamiento del Ghost se basa en un sistema de hidroalas (conocidas en el sector como foils) que, al alcanzar cierta velocidad, generan sustentación suficiente para separar el casco del agua.
A partir de ese momento, la embarcación navega a unos dos metros por encima de la superficie, con un mínimo de contacto que elimina prácticamente toda la resistencia hidrodinámica.
El resultado en términos de rendimiento es rotundo: velocidad de crucero de entre 30 y 35 nudos, con una punta máxima que supera los 40. Para quien no esté familiarizado con las unidades náuticas, 40 nudos equivalen a más de 74 kilómetros por hora sobre el agua. En esa franja de velocidad, un superyate convencional es poco más que una máquina de sacudidas.
Ghost, en cambio, no transmite vibraciones perceptibles, porque el casco no golpea las olas: las sobrevuela. El astillero emiratí ENATA, responsable de la construcción, ha trabajado junto a Foiler durante años en este proyecto para asegurar que la experiencia a bordo sea tan tranquila a máxima velocidad como fondeado en una cala.
Carbono, titanio y 185 metros cuadrados: los materiales y el espacio de este superyate
La estructura del Ghost prescinde de cualquier componente de acero o aluminio convencional. Fibra de carbono y titanio en toda la construcción: una decisión de ingeniería que reduce el peso al mínimo posible y maximiza la relación entre rigidez y ligereza, indispensable para que el sistema de foiling funcione con eficacia.
Por dentro, el yate ofrece más de 185 metros cuadrados de espacio habitable repartidos entre 133 metros cuadrados de interior y 52 de cubierta exterior. La distribución admite entre tres y cinco cabinas según la configuración elegida por el cliente, con capacidad para acomodar a entre ocho y diez pasajeros.
Las paredes de cristal de suelo a techo (que recorren toda la eslora del casco) derriban la frontera entre el interior y el mar.
A popa, el diseño incluye un «club de playa» privado y una grúa oculta en la estructura para desplegar una embarcación auxiliar o una moto de agua sin que el sistema altere la línea visual del conjunto.
¿Por qué el «laminado» de este superyate viene a cambiar la lógica del lujo náutico?
La tecnología de laminado no es nueva en el mundo de la competición: ha llegado a las regatas oceánicas de alto nivel y a los trimaranes de carreras. Su aplicación a un superyate de producción en serie, a esta escala, es lo que convierte al Ghost en un punto de inflexión dentro del sector.
Al eliminar el contacto del casco con el agua durante la navegación a alta velocidad, desaparecen las dos fuentes principales de ruido y vibración: los golpes del casco contra las olas y la fricción del agua sobre la superficie de la embarcación.
El sistema de propulsión, optimizado también para este fin, completa la ecuación. El resultado es que a 40 nudos se puede hablar en voz baja, según describen quienes han tenido acceso a las pruebas de la embarcación.
Para la industria del lujo náutico, esto no es un detalle menor: el silencio se ha convertido en uno de los atributos más valorados por los compradores de embarcaciones de alta gama, al mismo nivel que la velocidad o la autonomía.
¿Qué se sabe del precio y la disponibilidad del «Ghost» en el mercado?
El Ghost no es un prototipo ni un concepto de salón que nunca verá el agua. Foiler lo ha planteado como una plataforma de producción en serie con margen de personalización, lo que lo distingue de los superyates construidos a medida.
La construcción del primer ejemplar tiene previsto comenzar entre 12 y 18 meses después de su presentación en Abu Dabi, con el objetivo de botarlo en 2029.
La manga del casco en reposo es de ocho metros, cifra que se amplía hasta los 20 cuando los foils están desplegados en navegación: un detalle que tiene implicaciones directas para el acceso a puertos y marinas con restricciones de calado o amplitud.
En cuanto al precio, Foiler no ha publicado ninguna cifra oficial hasta la fecha. Los materiales empleados, la complejidad de la ingeniería y el segmento al que va dirigido apuntan a un número de siete cifras, en la parte alta del mercado de los superyates. La demanda, según señala la propia empresa, ya existe antes de que haya una sola unidad terminada.