Austria se pone al nivel de China: crea un puente ferroviario de 1.400 toneladas, lo trasladan con 112 ruedas y lo ponen en su sitio en 22 días
Aunque parezca un hito chino, los Ferrocarriles Federales de Austria (ÖBB) lograron reemplazar un puente ferroviario Rauchmühle de Innsbruck sin usar grúas. La nueva estructura, de 1.400 toneladas, se fabricó junto a su posición definitiva y luego se desplazó 100 metros sobre 112 ruedas controladas de forma individual en una operación que duró el tiempo récord de 22 días.
La operación tuvo lugar en enero de 2026 durante un corte total de la línea ferroviaria de 22 días. El objetivo era instalar la nueva estructura con «una precisión milimétrica en sus apoyos definitivos», sin dañar los estribos históricos del entorno ni perturbar el denso entramado urbano del centro de Innsbruck.
¿Cómo trasladaron el puente ferroviario de 1.400 toneladas sin grúas en Innsbruck?
El método consistió en elevar el puente ferroviario más de cinco metros con gatos hidráulicos especiales, trasladarlo unos 100 metros a nivel del suelo a una velocidad de entre 1 y 2 km/h, y rotarlo 90 grados antes de depositarlo con precisión milimétrica sobre sus apoyos definitivos.
La ÖBB optó por este sistema porque reduce los riesgos del levantamiento pesado, permite mayor control en el posicionamiento final y limita el impacto en la zona urbana. En un entorno con calles y edificios próximos, una grúa convencional hubiera requerido un espacio y unas condiciones que no existían en el centro de Innsbruck.
¿Qué son las plataformas autopropulsadas que movieron el puente ferroviario de Innsbruck?
El sistema de traslado se llama SPMT (Self-Propelled Mobile Transport Platforms, es decir, plataformas de transporte autopropulsadas). El que se usó en Innsbruck contaba con 12 unidades, 56 ejes y 112 ruedas que se controlaban de forma independiente para maniobrar con una precisión que los sistemas de grúa convencionales no pueden ofrecer.
Estas plataformas son habituales en la ingeniería industrial pesada para trasladar estructuras que no pueden cortarse en piezas ni elevarse con grúas convencionales. Permiten distribuir el peso de la carga entre decenas de ejes y ajustar la altura de forma independiente en cada punto, lo que resulta imprescindible en terrenos con desniveles o en entornos urbanos con poco margen de maniobra.
El traslado de infraestructuras pesadas sin grúas en obras de ingeniería, con el método de las plataformas autopropulsadas, permite completar en días operaciones que con métodos convencionales llevarían semanas.
¿Por qué era necesario reemplazar el puente ferroviario Rauchmühle de Innsbruck?
El puente Rauchmühle llevaba en servicio más de 60 años y lo cruzaban cada día cerca de 270 trenes. Las condiciones alpinas de Innsbruck, con ciclos de congelación y deshielo intensos, aceleraron el deterioro estructural de la obra hasta el punto de que su vida útil técnica había concluido.
El nuevo puente ferroviario mide 29 metros de longitud y 11,25 de ancho. Se construyó con 500 metros cúbicos de hormigón, 110 toneladas de acero para armaduras y 225 toneladas de acero estructural.
Manuel Kieninger, director regional de ÖBB Infraestructura, señaló que los estribos existentes se reforzarán «para asegurar durabilidad y estabilidad durante décadas».
«Sin embargo, la estructura del edificio histórico existente debe conservarse lo mejor posible. Las piedras del revestimiento del pilar deben retirarse individualmente, numerarse y luego reinstalarse», aclaró.
La sustitución del puente ferroviario requirió un corte total de la línea entre la estación central de Innsbruck y la localidad de Rum durante 22 días. Para sustituir el servicio ferroviario, la ÖBB organizó una flota de hasta 90 autobuses con intervalos de 15 minutos.