Ciencia
Energías limpias

Finlandia destroza todas las reglas conocidas: crea una batería de arena para conseguir calor con excedentes energéticos

  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

La transición energética se choca de lleno con un problema que no siempre ocupa titulares, y es el excedente. Cuando el sol y el viento generan más electricidad de la que la red puede absorber, esa energía se pierde o se vende a precios mínimos. En Finlandia, una batería de arena nació precisamente para resolver ese punto ciego, capturando sabiamente esos excedentes.

Este no es el primer país que busca soluciones al almacenamiento energético, pero sí el primero en llevar esta tecnología al plano comercial. Desde hace tres años, una empresa finlandesa opera instalaciones reales conectadas a redes de calefacción urbana, y los resultados han empezado a llamar la atención mucho más allá de las fronteras escandinavas.

¿Qué es la batería de arena y cómo funciona el sistema finlandés?

El principio es más sencillo de lo que los lectores podrían imaginar. La batería de arena es un gran depósito (un silo de acero) relleno de arena o material granular similar, conectado a un sistema de resistencias eléctricas. Cuando hay excedente de energía renovable en la red, esa electricidad barata calienta la arena hasta temperaturas de entre 60 y 600 °C.

La arena retiene ese calor durante días o semanas con pérdidas muy bajas, y cuando el sistema de calefacción lo necesita, un circuito de intercambio extrae la energía acumulada y la entrega a la red de distribución urbana.

La empresa detrás de esta tecnología es Polar Night Energy, fundada en 2018 por Tommi Eronen y Markku Ylönen en Finlandia. Su primera instalación comercial arrancó en julio de 2022 en Kankaanpää, en el oeste del país, para la compañía Vatajankoski.

Ese primer sistema almacena 8 MWh de energía térmica en unas 100 toneladas de arena, con una potencia de calefacción de 200 kW. No es una planta enorme, pero fue suficiente para demostrar que el concepto funcionaba fuera del laboratorio.

Desde entonces, la empresa ha escalado el proyecto de forma sostenida. En Pornainen ya opera una instalación de 1 MW de potencia y 100 MWh de capacidad, con unas 2.000 toneladas de esteatita reciclada. Esta planta ha reducido las emisiones del sistema de calefacción local en torno a un 70% y ha rebajado el consumo de astillas de madera en aproximadamente un 60%.

La mayor batería de arena del mundo, actualmente en construcción

El siguiente paso de Polar Night Energy apunta directamente al récord mundial. La empresa trabaja con Lahti Energia en una instalación de 2 MW de potencia y 250 MWh de capacidad en Vääksy, al sur del país.

El depósito medirá unos 14 metros de alto por 15 de ancho y contendrá 2.400 toneladas de arena natural calentada a más de 500 °C. La previsión es tenerlo operativo en el verano de 2027.

Cuando entre en funcionamiento, este sistema reducirá las emisiones del sistema de calefacción de Vääksy en torno a un 60% anual, en buena parte gracias a una caída del 80% en el consumo de gas natural.

Además, la instalación participará en los mercados de reservas y balance del operador de red finlandés Fingrid, lo que abre otra vía de ingresos más allá del simple suministro de calor.

El coste de almacenamiento de estas baterías de arena ronda los 25 dólares por kilovatio-hora, aproximadamente un cuarto del precio de las baterías de litio-ion convencionales. Ese diferencial de precio explica en parte el interés creciente de los operadores de redes de calefacción en varios países del norte de Europa.

El siguiente horizonte para este avance finlandés: devolver la energía a la red eléctrica

Hasta ahora, los sistemas de Polar Night Energy transforman electricidad en calor y entregan ese calor a redes urbanas. Pero la empresa trabaja en cerrar el ciclo: convertir ese calor de vuelta en electricidad y devolverlo a la red cuando el precio sube.

Este modelo se llama ‘power-to-heat-to-power’ (P2H2P) y es el eje del proyecto piloto en Valkeakoski, desarrollado junto a Valkeakosken Energia entre 2025 y 2027. El presupuesto asignado supera los 4,2 millones de euros, con una subvención de 2,1 millones de euros del organismo público Business Finland.

La eficiencia eléctrica esperada en este modo ronda el 30-35%, aunque en configuración de cogeneración (calor más electricidad) el rendimiento global puede alcanzar el 90%.

Según una estimación del portal Mission Innovation, un despliegue masivo de esta tecnología podría evitar más de 100 megatoneladas de CO₂ equivalente al año en 2030, una cifra equivalente aproximadamente al doble de las emisiones anuales de Nueva York.

La revista TIME incluyó la batería de arena en su lista de las mejores invenciones de 2025, y Polar Night Energy recibió el Breakthrough Award 2026 del instituto técnico TEK de Finlandia.

La arena, en definitiva, calienta desde hace siglos. Lo que ha cambiado es que ahora también recuerda.