Energía solar

EEUU se pasa el juego: crea una chaqueta de hidrogel que captura del aire casi un litro de agua potable al día por medio de la energía solar

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Recreación de chaqueta que recolecta agua.
  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Algunos países están creando grandes obras de ingeniería para recolectar agua potable. Sin embargo, Estados Unidos (EE.UU.) está apostando por una solución más individualizada. Y, aunque suene a ciencia ficción, se trata de una chaqueta que aprovecha la energía solar.

Según recogen en la revista especializada Science Advances, un equipo de investigadores ha probado una chaqueta capaz de captar humedad ambiental y transformarla en agua líquida mediante un tejido especial y calor solar.

Lo más sorprendente es que el prototipo llegó a recoger entre 410 y 894 mililitros de agua al día en condiciones de entre el 20% y el 80% de humedad relativa.

EE.UU. crea una chaqueta capaz de capturar agua potable directamente del aire

Todavía hay lugares en el primer mundo que se quedan sin agua potable, por lo que es fundamental que la ciencia siga explorando nuevas vías de acceso a este recurso.

Y lo cierto es que la captación atmosférica de agua existe desde hace años, pero suele depender de equipos grandes, materiales difíciles de escalar o sistemas que no encajan bien en el uso cotidiano.

La gracia del estudio Scalable hierarchical textile fibers toward personalized wearable atmospheric water harvesting es que cambia el enfoque. En vez de llevar una máquina, la propia ropa incorpora fibras capaces de atrapar vapor de agua.

Estas fibras tienen una estructura jerárquica, con poros abiertos en la superficie y canales internos que aceleran la captación y el transporte del agua. Es decir, no sólo absorben humedad, sino que también ayudan a moverla hacia el sistema de recogida.

Gracias a ello, el tejido funciona como una especie de captador portátil. Primero toma vapor de agua del aire. Después, cuando recibe calor solar, libera esa humedad para que se condense y acabe almacenada en pequeñas unidades desmontables.

La chaqueta con hidrogel de Estados Unidos que mejora la captación de agua

El salto técnico está en la velocidad y en la escala, ya que muchos materiales sorbentes funcionan bien en pruebas pequeñas, pero pierden eficacia cuando se intenta convertirlos en dispositivos reales.

En este caso, las fibras textiles mantienen una arquitectura macroporosa y transpirable. Con ello el vapor sigue circulando por el tejido y el sistema no se convierte en una pieza rígida o inútil para una prenda.

De hecho, los investigadores lograron una mejora de entre 3 y 10 veces frente a sorbentes tradicionales al llevar el material a escala textil. Además, el prototipo wearable alcanzó entre 3,76 y 7,45 litros de agua por kilo de material sorbente al día.

Pero lo más increíble es el agua que ha sido capaz de recolectar cuando se usa en un entorno real. En total ha recogido entre 410 y 894 mililitros por chaqueta en un día.

Todavía no es suficiente para cubrir toda la hidratación diaria de una persona, pero sí puede marcar una diferencia en excursiones, trabajos remotos, emergencias o zonas con acceso difícil al agua.

El gran reto de la ciencia: convertir la ropa en una solución frente a la escasez de agua

De momento las pruebas se están haciendo con chaquetas, pero el objetivo debería ser escalar esta tecnología para poder emplearla en todo tipo de prendas de vestir.

Por ejemplo, sería especialmente útil en mochilas, tiendas de campaña, refugios temporales o en equipamientos de emergencia, siempre que el diseño permita captar humedad y condensarla de forma útil.

Además, el invento está pensado para zonas marcadas por el estrés hídrico, pero con una humedad ambiental suficiente. En ese contexto, una solución descentralizada puede servir como apoyo.

En todo caso no se espera que este tipo de ropa sea un sustituto completo de pozos, redes de abastecimiento o plantas de tratamiento. Esto seguirá siendo esencial para que el agua potable llegue a quien lo necesite.

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