El Parlament de Cataluña no condena las agresiones a Vox pero se pronuncia contra la «violencia» en Afganistán

Sólo el PP ha condenado las agresiones de Vox en Barcelona durante el día de Sant Jordi. Los de Abascal habían presentado una Declaración Institucional de condena tras los hechos acontecidos en Mataró, Barcelona, Cambrils o Sabadell, donde grupos de antifas y miembros de la CUP atacaron las carpas de la formación. Además la diputada autonómica y portavoz nacional de Juventud de Vox, Julia Calvet, fue agredida.
Sin embargo ni el PSOE ni los grupos independentistas han apoyado este martes la declaración en la Junta de Portavoces. El de Vox en el Parlament, Joan Garriga, ha criticado que durante la junta se haya aprobado una declaración institucional sobre la situación del pueblo Hazara en Afganistán, mientras se silencia la violencia contra su formación. Tanto los de Abascal como el PP no han apoyado el pronunciamiento a favor.
Sin embargo, la declaración sobre Afganistán ha salido adelante con los votos a favor tanto del PSOE, como de Junts, Esquerra Republicana (ERC), Catalunya en Comú y la CUP.
En dicha declaración precisamente se hace referencia a que el Parlament de Cataluña es «una expresión democrática soberana de una nación comprometida con la defensa de los derechos, la dignidad humana, la justicia, la igualdad, la convivencia pacífica».
Por su parte, en la propuesta, Vox destacaba que durante la celebración de Sant Jordi «la libertad política y la convivencia en Cataluña han vuelto a ser víctimas de la intolerancia». Las carpas informativas de Vox fueron objeto de «una oleada de violencia organizada y ataques coordinados por parte de grupos de la extrema izquierda y el separatismo», señalaban.
«Estos actos no se limitaron a la coacción verbal. Se produjeron escraches y agresiones físicas directas contra diputados de este Parlament, concejales, afiliados y simpatizantes que simplemente ejercían su derecho a participar de esta fiesta tan querida en Cataluña, ante la pasividad de quienes deberían velar por la seguridad de todos», explicaban en la propuesta de declaración institucional en el Parlament, que ha sido rechazada.
Vox denuncia que la violencia en este tipo de actos, contra carpas, militantes y simpatizantes del partido, «no surge de la nada» e insisten que «lo que se dice en la sede parlamentaria tiene consecuencias directas en las calles, en referencia a los recientes plenos del Parlament, donde Daniel Cornellà y Xavier Pellicer, diputados de la CUP, lanzaron consignas que llamaban a la violencia contra la formación. Un caso que no es aislado. Sólo una semana antes, otro grupo de antifas boicotearon un mitin en Granada y atacaron a simpatizantes, entre los que se encontraba la responsable de organización de Vox, la diputada María Ruiz.