La vida imposible del autónomo Sebastián: abre una cafetería en Palma y a los pocos meses le asaltan unos ladrones
Los delincuentes reventaron la puerta de acceso utilizando una tapa de alcantarilla de la calle
Los responsables del robo se cortaron con los cristales al entrar, lo que ha permitido a la Policía obtener sus huellas
Sebastián Cortés decidió emprender hace apenas unos meses abriendo las puertas de su nuevo negocio, Mels Café, una cafetería ubicada en el barrio palmesano de El Rafal. Al principio todo parecía una aventura empresarial, marcada por los temores y la incertidumbre habituales de cualquiera que decide establecerse como autónomo. Pero lo que ha acabado truncándole parcialmente los planes es la creciente inseguridad y la oleada de robos que actualmente sufre la ciudad de Palma.
Y es que este pasado domingo, alrededor de las 7:30 de la mañana, unos delincuentes asaltaron el local. En concreto, reventaron la puerta de acceso principal empleando una tapa de alcantarilla extraída de la misma calle. Una vez en el interior, los ladrones se dirigieron directamente a la caja registradora, logrando sustraer un botín que ascendía a unos 270 euros en efectivo.
Más allá del perjuicio económico directo, lo que más lamenta el propietario son los días laborables perdidos y el esfuerzo que ha tenido que invertir en reparar los severos daños materiales sufridos. Todo ello, recalca, en un país donde ser autónomo ya resulta de por sí una tarea sumamente compleja. «Me siento desanimado y frustrado, abrí la cafetería hace muy poco y ya me pasa esto», ha explicado la víctima en declaraciones a OKBALEARES.
A las dificultades del suceso se sumó el hecho de que las cámaras de seguridad del establecimiento no funcionaron el día del asalto. No obstante, Sebastián ya ha presentado la correspondiente denuncia ante la Policía Nacional.
La investigación cuenta con un importante golpe de gracia para identificar a los responsables, ya que los autores se cortaron con los cristales rotos al acceder al local. Los agentes comerciales de la policía científica localizaron restos de sangre e importantes huellas dactilares durante la inspección ocular.
Finalmente, el propietario ha asegurado que el barrio de El Rafal padece actualmente una preocupante oleada de robos, que afecta tanto a los comercios de la zona como al interior de los vehículos estacionados.