Roba, huye por los balcones, se tira al mar y acaba necesitando que lo rescaten: la rocambolesca fuga de un ladrón en Ibiza
Su intento de ganar distancia de los agentes terminó con una lancha de rescate y varios socorristas acudiendo en su auxilio.

Quiso escapar de la Policía por tierra y terminó huyendo por mar. El problema es que, después de lanzarse al agua y alejarse unos 150 metros de la costa, el supuesto ladrón acabó necesitando precisamente aquello que intentaba evitar: que alguien fuera a buscarlo.
La rocambolesca persecución comenzó el pasado martes, cuando varios vecinos alertaron a la Policía Nacional en Ibiza de que un individuo había sido visto en el interior de una vivienda. El sospechoso, lejos de esperar a los agentes, puso en marcha un particular plan de fuga: saltó de balcón en balcón hasta abandonar el edificio y salió corriendo.
Los vecinos facilitaron a los agentes una descripción del hombre y de su vestimenta, lo que permitió localizarlo poco después. Los policías le dieron el alto en varias ocasiones, pero el sospechoso decidió seguir corriendo. Y entonces llegó la parte más sorprendente de la huida.
Al verse acorralado, el hombre descendió por un acantilado y se lanzó al mar. Lo que parecía ser un intento desesperado por ganar distancia de los agentes terminó convirtiéndose en una situación de rescate cuando el fugitivo se internó aproximadamente 150 metros mar adentro.
Los policías mantuvieron contacto visual con él y solicitaron ayuda a una unidad acuática. Incluso uno de los agentes se quitó parte del uniforme para entrar en el agua y tratar de convencer al hombre de que regresara a tierra. Pero el fugitivo seguía empeñado en escapar.

En un último intento, trató de aproximarse a una embarcación que se encontraba fondeada, aunque desistió al comprobar que había personas a bordo. Finalmente, la Policía acudió al puesto de socorrismo de la playa de Figueretas para solicitar una embarcación de rescate. Los socorristas activaron una lancha neumática y se dirigieron junto a los agentes hasta donde se encontraba el hombre.
Una vez en tierra, los agentes comprobaron que se encontraba en buen estado de salud y procedieron a detenerlo. Al comprobar su identidad, los policías descubrieron que el hombre ya estaba siendo buscado por la UDEV de la Policía Nacional. Sobre él pesaba una reclamación relacionada con otros tres robos con fuerza en domicilios y un allanamiento de morada.
Según la investigación, los tres robos presentaban un mismo modus operandi: el sospechoso habría accedido a las viviendas mediante escalo y, una vez dentro, habría buscado objetos de valor, principalmente joyas y dinero.
Así, la espectacular fuga del martes puso el broche a una investigación por varios robos. El presunto ladrón pasó de intentar escapar saltando entre balcones a recorrer las calles perseguido por la Policía y, finalmente, a terminar a 150 metros de la costa esperando que fueran a buscarlo.
El detenido está acusado, presuntamente, de cuatro robos con fuerza —uno de ellos en grado de tentativa—, allanamiento de morada y resistencia y desobediencia grave.