«Nos llevaremos a nuestra hija a la India, allí la matarán y a tu hijo lo matamos aquí»: la brutal amenaza a los Romeo y Julieta indios de Mallorca
El joven, de 16 años, denuncia que fue víctima de una emboscada en una vivienda de Palma, donde asegura que tres hombres le propinaron una paliza y le arrebataron el teléfono móvil.
Los Romeo y Julieta indios de Mallorca: secuestro, paliza y amenazas de muerte por un amor prohibido

La historia de los Romeo y Julieta indios de Mallorca suma un nuevo y estremecedor capítulo. La relación sentimental entre dos adolescentes de origen indio, que ya había trascendido por las presuntas coacciones familiares denunciadas en el caso, vuelve a situarse en el centro de la polémica tras una nueva denuncia policial que recoge amenazas de muerte, una presunta agresión física y el temor a que la joven sea trasladada a la India contra su voluntad.
Según el atestado de la Policía Nacional, fechado el 5 de octubre de 2026, al que ha tenido acceso OKBALEARES, el adolescente, de 16 años, acudió a una comisaría de Palma acompañado de sus padres para denunciar las lesiones que asegura haber sufrido la tarde anterior en el domicilio de la familia de su novia, una menor nacida en 2011.
La frase más inquietante que recoge su declaración es la amenaza que, según el denunciante, profirió uno de los hombres presentes en la vivienda: «Nosotros vamos a llevar a nuestra hija a la India y ahí la van a matar y nosotros vamos a matar a tu hijo aquí en España». Una advertencia de extrema gravedad que, de confirmarse, apuntaría a un escenario de intimidación que iría mucho más allá de un conflicto familiar por una relación sentimental.
El adolescente relató a los agentes que conocía a la joven desde hacía aproximadamente un año y que ambos habían comenzado una relación sentimental un mes antes de los hechos. De acuerdo con su versión, durante la semana previa había observado que un hombre del entorno de la familia de la chica lo seguía por la calle y lo miraba de manera intimidatoria.
El 4 de octubre recibió un mensaje que, según sostiene, parecía proceder de la cuenta de su novia y en el que ella le proponía acudir a su domicilio porque quería verlo. El joven asegura que se presentó allí sin imaginar lo que presuntamente iba a suceder.
Siempre, según el relato incorporado al atestado, tres hombres —dos tíos de la menor y un amigo de estos— lo recibieron en la vivienda y comenzaron a golpearlo con puñetazos y patadas. El denunciante afirma que la propia adolescente también estaba siendo agredida y que los ataques contra ella eran todavía más violentos.
El joven sostiene que permaneció retenido durante aproximadamente media hora y que, durante ese tiempo, recibió amenazas para que no volviera a hablar con la chica ni se acercara a ella por la calle. La denuncia añade otro elemento que podría resultar relevante para esclarecer cómo se produjo el encuentro.
El adolescente asegura que le quitaron el teléfono móvil y lo restablecieron, por lo que perdió las conversaciones que, según su versión, demostrarían que había sido citado en la vivienda mediante mensajes enviados desde la cuenta de la menor.
Esta circunstancia podría dificultar la reconstrucción inicial de los hechos, aunque la existencia de otros elementos de prueba, como posibles grabaciones de cámaras de seguridad, podría resultar determinante. En su declaración, el joven indicó que en el domicilio había cámaras, si bien dijo desconocer si estaban grabando en el momento de la presunta agresión o si las imágenes habían sido manipuladas.
La madre de la menor llamó posteriormente a la madre del chico para que acudiera a la vivienda y recogiera a su hijo. El denunciante afirma que, cuando sus padres se personaron en el domicilio, las amenazas continuaron. Fue entonces cuando, según su declaración, se pronunció la frase sobre trasladar a la joven a la India y acabar con la vida de ambos adolescentes.
La denuncia describe así una situación de especial preocupación: por un lado, el temor del chico a sufrir nuevas agresiones y, por otro, la posibilidad de que la menor pueda verse sometida a presiones relacionadas con su relación sentimental. No obstante, el alcance real de las amenazas, la participación concreta de cada una de las personas mencionadas y las circunstancias en las que se produjeron deberán ser esclarecidos mediante la correspondiente investigación.
El adolescente acudió a un centro sanitario, donde se le expidió un parte de lesiones que, según consta en el documento policial aportado, fue incorporado a las diligencias. La documentación médica podría ayudar a determinar la naturaleza de las lesiones denunciadas. A ello se sumarían, si existen y se conservan, las posibles grabaciones de seguridad de la vivienda y cualquier otro elemento que permita contrastar las distintas versiones.
Los Romeo y Julieta indios de Mallorca vuelven así a protagonizar una historia marcada, según la denuncia, por la violencia y el miedo. Esta vez, la declaración policial recoge una amenaza que apunta en dos direcciones: una joven que podría ser enviada a la India y un adolescente que asegura temer por su propia vida en España.