El emir de Qatar junto a su familia abandona Mallorca tras más de una semana de lujo, glamour y navegación
La salida se produjo desde el aeropuerto de Mallorca, donde la comitiva catarí emprendió el regreso a bordo de un espectacular Boeing 747-8
La familia real de Qatar regresa a Mallorca rodeada de lujo para disfrutar del verano y contemplar el esperado eclipse
Uno de los jets privados más grandes del mundo, vinculado a la familia real de Qatar, aterriza en el aeropuerto de Mallorca con gran expectación

El emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, ha abandonado Mallorca en la tarde de ayer después de permanecer algo más de una semana en la isla junto a miembros de su familia. Una estancia marcada por el lujo, la privacidad, la navegación por aguas de Baleares y un importante despliegue logístico que no ha pasado desapercibido.
La salida se produjo desde el aeropuerto de Mallorca, donde la comitiva catarí emprendió el regreso a bordo de un espectacular Boeing 747-8 en configuración Boeing Business Jet (BBJ), operado por Qatar Amiri Flight, la flota estatal utilizada para los desplazamientos de la familia gobernante de Qatar.
El imponente aparato, de más de 76 metros de longitud, volvió a convertirse en una de las imágenes más llamativas relacionadas con la visita del emir a la isla. En su configuración privada, este tipo de aeronave ofrece amplios espacios destinados al descanso, la privacidad y el máximo confort, muy alejados de los estándares de un vuelo comercial convencional.
La llegada de este avión a Palma ya había despertado una notable expectación. En el dispositivo desplegado en el aeropuerto participaron efectivos de Bomberos, Policía Nacional y Guardia Civil, dentro del operativo asociado a la presencia de la delegación catarí.
La presencia de la familia real de Qatar en Mallorca fue adelantada en exclusiva por OKBALEARES, una información que posteriormente despertó el interés de otros medios nacionales e internacionales, que siguieron la estancia de la comitiva en la isla.
Durante estos días, el entorno de Portals y Calvià volvió a convertirse en uno de los principales escenarios de la visita. Mallorca es desde hace años uno de los destinos elegidos por la familia real catarí para disfrutar de sus vacaciones estivales, atraída por la privacidad de sus enclaves, el Mediterráneo y las posibilidades que ofrece el litoral balear.
Uno de los grandes protagonistas de la estancia ha sido el Al Lusail, el espectacular superyate vinculado a la familia catarí. Con 123 metros de eslora, la embarcación dispone de 18 suites y capacidad para 36 invitados, además de todo tipo de instalaciones destinadas a garantizar una estancia de máximo lujo y privacidad.
El megayate ha permitido a la familia disfrutar de las aguas de Mallorca alejados de las miradas y con la posibilidad de desplazarse por diferentes puntos del litoral balear.
La visita, además, ha coincidido con uno de los acontecimientos astronómicos más esperados del año, añadiendo un elemento singular a unas vacaciones que ya habían despertado una gran expectación por el despliegue de medios utilizado por la familia real.
La relación del emir Tamim bin Hamad Al Thani con Mallorca no es nueva. Desde que asumió el poder en Qatar en 2013, el monarca ha visitado en diferentes ocasiones las Islas Baleares durante sus periodos de descanso.
Sus estancias suelen caracterizarse por una estricta privacidad, importantes medidas de seguridad y una compleja logística, tanto por vía aérea como marítima.
En esta ocasión, la imagen de un Boeing 747-8 privado en el aeropuerto de Palma y la presencia del Al Lusail frente a las costas mallorquinas han vuelto a situar a la isla en el foco de atención.
Con la salida del emir y su comitiva, Mallorca pone punto final a una nueva visita de la familia real de Qatar marcada por el lujo, el glamour, la navegación y la máxima discreción. Una estancia que, durante más de una semana, volvió a convertir los enclaves exclusivos de Mallorca y las aguas de Baleares en escenario de una de las visitas más llamativas del verano.