Madrid, la musa sin clichés de Woody Allen: 30 esquinas donde el director descubre el alma de España para su película
"El fracaso de una película nunca es culpa del actor o el director, sino del guionista", apunta Woody Allen
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Madrid ya está lista para convertirse en la nueva musa del cine de Woody Allen, una gran ciudad para dar rienda suelta a la comedia, el romance, la intriga y la infidelidad. «Son los ingredientes que a mí me gustan», ha adelantado Woody Allen sobre su nueva película, que arranca su rodaje el lunes 5 de octubre. El cineasta neoyorquino ha vuelto a desplegar su inconfundible aura de intelectual neurótico y genio cinematográfico. A sus casi 91 años, el director ha pisado este jueves la capital de España con la serenidad de quien conoce de sobra el oficio, pero con la ilusión intacta de afrontar su largometraje número 51.
En un encuentro multitudinario celebrado en los Teatros del Canal, el realizador ha desvelado los pormenores de una producción que comenzará su rodaje en Madrid este próximo lunes 5 de octubre. Allen, flanqueado por autoridades locales y productores, ha dejado claro por qué ha elegido la geografía madrileña como el lienzo de su nueva obra. Lejos de tratarse de una simple elección azarosa o un mero beneficio fiscal -de hecho, los productores han admitido que descartaron opciones con mayores incentivos tributarios como Canarias o Bilbao porque el realizador insistió en filmar en la capital-, el neoyorquino buscaba una personalidad urbana muy concreta.
«Necesitaba una historia que transcurriera en una atmósfera diplomática, y Madrid resultaba el enclave lógico: es una ciudad preciosa, distinguida y profundamente elegante», ha declarado el cineasta ante los medios.
La película, concebida como una comedia romántica contemporánea con tintes de intriga, espionaje e infidelidad, incluirá la palabra Madrid en su título definitivo. A lo largo de seis semanas de trabajo intensivo, el equipo desplegará su magia en más de 30 localizaciones icónicas, que abarcarán distritos como Retiro, Salamanca y el centro histórico, además de escapadas a la monumental ciudad de Aranjuez.
El proyecto cuenta con un reparto mixto internacional y español encabezado por Alexi Wasser y Jemima Kirke, también con intérpretes como Peter Vives, Jordi Mollà o Paloma Bloyd, apoyados por más de 50 actores nacionales y cerca de 370 técnicos españoles, que incluyen al renombrado director de fotografía José Luis Alcaine y la diseñadora de vestuario Sonia Grande.
Acompañado de la calurosa bienvenida institucional -que ha incluido el obsequio de una guitarra española artesanal por parte de Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida-, Allen ha resumido con sobriedad su filosofía de vida tras seis décadas tras la cámara: «Siempre abordas un guion creyendo que vas a hacer algo fantástico, pero eso sólo se sabe cuando juntas todas las piezas». De hecho, ha señalado que «el fracaso de una película nunca es culpa del actor o el director, sino del guionista».
El germen del rodaje en Madrid se sitúa en Venecia, cuando Woody Allen presentó Golpe de suerte en La Mostra. Allí fue donde los productores de Wanda Vision lanzaron la caña al equipo de Woody Allen, y le transmitieron que les encantaría producir una de sus películas. En su siguiente encuentro, en Berlín, fueron ellos quienes recibieron la propuesta del guion del director, que se decantó por Madrid para la historia que recoge el libreto.
No, Woody Allen nunca dice el nombre de una de sus películas sin haber terminado el rodaje. Por tanto, el que, supuestamente, se ha filtrado, no es el título del largometraje con escenario en Madrid. Es más, el director ha descifrado el misterio: «WASP se corresponde con las iniciales de Woody Allen Summer Project». De momento, lo que tiene claro es que «si te da miedo lo que has hecho, le das un título más tentativo, y si no, más regresivo».
También tiene claro cómo serán los planos de este nuevo largometraje. «Cuando yo era más joven, era más convencional. Ahora, con los años, soy más vago y las tomas son más largas. Es un estilo con el que empecé simplemente por pereza, y hasta ahí llega el análisis», ha bromeado.
La película va a incluir «música local, música que sea relevante para España», ha adelantado el director. «Madrid es de esas grandes ciudades que me encantan, ciudades con tráfico, con ruido, con gente, con vida», ha subrayado el director, que hace que «la ciudad sea parte de la película», y reconoce que le han acusado de «tener una mirada demasiado romántica de Nueva York».
Esa mirada es la que Madrid espera de Woody Allen. «Que quien ha transportado la magia de las calles y la particularidad de Nueva York a través de sus películas haga lo mismo con Madrid. Somos una región con inquietudes artísticas, admiramos la industria cinematográfica de Estados Unidos, tenemos patrimonio histórico y hemos sido escenario de otras importantes películas. Es increíble que haya tanta belleza y variedad en un lugar tan chiquitín que siempre lucha por no perder su carácter y su ambiente castizo», ha declarado Isabel Díaz Ayuso en la recepción institucional.
Woody Allen ha encontrado en Madrid lo que cualquier neoyorquino en una ciudad europea: «No son primeras impresiones, es una ciudad preciosa, exótica. La arquitectura, los espacios verdes… Sigue siendo como yo la recordaba, perfecta».