Can Bujosa y el arte de tejer ‘roba de llengües’ siguiendo una técnica milenaria procedente de Oriente
La 'roba de llengües' estuvo presente en media Europa aunque ahora sólo se confecciona en tres talleres de Mallorca
Artesanía Textil Bujosa, fundada en 1949, sigue utilizando la misma maquinaria de siempre y que data de 1880
Muy presente en las casas mallorquinas y ahora con fama internacional y sumamente apreciada por diseñadores de moda. Es la roba de llengües (tela de lenguas) que, después de haberse confeccionado en muchos lugares de Europa, ahora sólo se fabrica en Mallorca. Ha llegado a nuestros días teniendo a sus espaldas una historia milenaria y fascinante. La roba de llengües, con sus motivos que simulan llamas o lenguas de fuego, se elabora siguiendo la técnica ancestral del Ikat, que llegó desde Oriente al Mediterráneo mediante la Ruta de la Seda.
El Ikat oriental es una técnica con un principio básico: no se tiñen las telas, se tiñen los hilos antes de confeccionarlas. Esta técnica oriental que trajo a Europa la Ruta de la Seda debió llegar a Mallorca por medio de artesanos franceses que se refugiaron en la isla tras la Revolución. En Mallorca se encuentran ejemplos de tela de lenguas de seda que datan del siglo XVIII, tapizando muebles o como revestimiento de paredes de las grandes casas señoriales.
Fue a principios del XIX cuando la roba de llengües, aparte de con seda, empezó a elaborarse también con algodón y su uso se extendió por los pueblos y casas de campo. Actualmente, sólo quedan tres talleres que confeccionan auténtica tela de lenguas: Bujosa en Santa María, Teixits Riera en Lloseta y Teixits Vicens en Pollença.
Para este reportaje visitamos el taller de Santa Maria, Artesanía Textil Bujosa, que fundó Guillem Bujosa Rosselló a mediados del siglo XX. Entrar en el taller es un viaje a otras épocas. Todo es auténtico y artesanal, y la maquinaria que se sigue utilizando data del siglo XVIII. Can Bujosa tiene el sello de comercio emblemático.

Una obra excepcional para sumergirse en el mundo de la roba de llengües es Manual del teixidor a mà, que escribió precisamente Guillem Bujosa. Inicialmente no era un libro, era simplemente una libreta de apuntes destinada a un único lector, su hijo, Guillem Bujosa Cañellas, quien tomó el relevo del taller. Posteriormente, cogió las riendas Guillem Bujosa Bover, nieto del fundador, fallecido en 2022. Su hermana Maribel se hizo cargo del negocio y hoy está al frente del mismo Victoria Aguiló, viuda del nieto del fundador.
Lo primero que quiere señalar Victoria Aguiló es que Can Bujosa «es hoy en día fruto del trabajo entusiasta de tres generaciones y de todo el personal que lleva el taller. Una decena de personas que cubren todas las áreas del negocio: producción, confección, atención al cliente, etcétera».
Victoria Aguiló explica en esta entrevista el pasado, presente y futuro de Artesanía Textil Bujosa.

PREGUNTA.- ¿Nos puede contar la historia de este taller?
RESPUESTA.- La historia de este taller empieza en 1949, cuando el abuelo de mi marido decide dejar su trabajo; era un jefe de la fábrica textil de Buñola, para empezar esta nueva andadura. Él decidió montar esta fábrica porque era un enamorado de las telas mallorquinas. Para conseguir los auténticos diseños de telas mallorquinas, visitó las posesiones de Mallorca, donde solicitaba que le cedieran algunas piezas que poseían estas familias con la finalidad de poder reproducirlas en su fábrica. Él empezó con unos colorantes naturales y diseñó un proceso totalmente artesanal. Para poder hacer una de estas telas necesitamos entre diez y doce semanas. El proceso es totalmente artesanal, el mismo proceso que empezó Guillem Bujosa con mucho cariño. A día de hoy, la tercera generación, seguimos con el proceso totalmente artesanal y con mucho cariño.
P.- Utilizan una maquinaria muy antigua.
R.- La maquinaria data de 1880. Tienen más de 150 años. Seguimos trabajando con la misma maquinaria, los mismos telares. Toda la maquinaria se compró en Cataluña. En su momento se compró todo en Cataluña para montar el telar. Esto era antes una carpintería. Los suegros de Guillem Bujosa le cedieron poco a poco el espacio. Lo primero que hizo fue montar el telar manual, que conservamos en la tienda, para luego ir montando lo que es la fábrica que hoy tenemos.
P.- ¿Cuál es la historia de la ‘roba de llengües’?
R.- Su origen hay que buscarlo en la Ruta de la Seda. Al viajar por el mundo, se pueden ver un poco diseños que recuerdan a nuestras típicas telas mallorquinas. La tela de lenguas mallorquina, con estos dibujos que simulan llamas o lenguas de fuego, proviene de la técnica del Ikat. Fue en el siglo XVIII cuando empezaron a confeccionarse las telas de lengua con los diseños que a fecha de hoy seguimos haciendo, aunque se han añadido algunos dibujos nuevos.
P.- Sólo quedan tres talleres en Mallorca.
R.- Sí. Bueno, en Mallorca y en toda Europa. Sólo se hacen en Lloseta, Pollença y aquí, en Santa Maria. Hay muchos diseños en diferentes tipos de tiendas, pero no son auténticas roba de llenguües, son copias que sólo son bonitas por una cara. Las auténticas son las que aquí se pueden ver y que no tienen reverso; son igual de bonitas por las dos caras. La textura y la composición son totalmente diferentes a las de las copias.
P.- ¿La ‘roba de llengües’ antiguamente se fabricaba en toda Europa?
R.- En todo el mundo pueden encontrarse telas similares. Lo que sucede es que nosotros siempre hemos reproducido las auténticas telas mallorquinas. Viajando por el mundo, podrán encontrar en la India, Marrakech, Tailandia… cosas similares que podrían recordar un poco nuestros diseños, pero cada país tiene sus propios estilos.
P.- ¿Y la técnica en concreto cómo es?
R.- La técnica que se utiliza para confeccionar la roba de llengües tiene un primer paso importante, que es teñir el hilo. No se tiñen las telas, se tiñe el hilo antes de confeccionarlas. Después, según lo que pida el cliente o lo que ofrezcamos nosotros para vender en la tienda, se desarrollará un proceso diferente, tanto en lo que se refiere al teñido de los hilos como al diseño de la tela, las medidas, etcétera.

P.- ¿Cuál es el momento actual de Can Bujosa? ¿Hay mucha demanda de sus productos?
R.- La verdad es que no nos podemos quejar. Hemos tenido mucho volumen de ventas este verano y hay mucho interés por lo que confeccionamos. La roba de llenües es un producto para la decoración de las casas, pero también nos hemos introducido en lo que es moda artesanal de Mallorca. Con los tejidos también conseguimos hacer diseños de moda.
P.- ¿Quiénes son los principales clientes?
R.- Bueno, desde la gente mallorquina, que siempre las ha conocido y las tiene en casa y sus siguientes generaciones quieren seguir teniéndolas, y luego también mucha gente extranjera. Nosotros realmente tenemos clientes por todo el mundo.
P.- ¿Exportan tela de lenguas?
R.- Sí, exportamos a muchas partes del mundo, a América, Europa, Australia…
P.-Por lo que se puede observar, este taller tiene futuro.
R.- Sí, bueno, eso es lo que nos gustaría. Es verdad que estamos formando a todas las personas que empiezan desde cero. Son personas que van aprendiendo todas las técnicas y procesos que hacemos en esta fábrica. Nuestra intención es que esta fábrica pueda perdurar en el tiempo.
P. ¿Es una empresa familiar?
R.- Sí, es una empresa familiar, somos la tercera generación de la misma familia. Mi marido, que falleció hace cuatro años, era nieto del fundador y mi hijo será ya la cuarta generación, aunque sólo tiene quince años y es un poco pronto.

P.- Así que hay relevo generacional.
R.- Bueno, creo que sí. Ahora mismo tenemos a Marc, que es como si fuera ya de la familia porque fue un chico que vino desde Barcelona. Le gustaron mucho las telas mallorquinas para hacer diseño de moda. Se quedó enamorado de las telas de llengües. Conseguimos que él quisiera venir a trabajar a Bujosa; se le trasladaron todos los conocimientos y hoy es mi mano derecha para seguir adelante con Bujosa.
P.- ¿Cómo valora la declaración de la roba de llengües como Bien de Interés Cultural Inmaterial por parte del Consell de Mallorca?
R.- Esto todavía está en proceso; posiblemente el año que viene ya sea una realidad. Es un reconocimiento a un trabajo muy artesanal que hacemos con tanto cariño.
La maquinaria data de 1870
En este momento de la entrevista entra Marc Sanz, jefe de Producción de Artesanía Textil Bujosa, para explicar algunos detalles de la maquinaria. Cuenta que toda la maquinaria que hoy se sigue utilizando es originaria de Inglaterra, de la Segunda Revolución Industrial, y que data de 1870. Se fabricó en Inglaterra, aunque se compró en Cataluña, donde había una gran industria textil.
También comenta Marc Sanz que en Francia se confeccionaban las telas con seda y que lo significativo es que en Mallorca Bujosa es el único taller que trabaja la seda. «Tenemos muchos diseños elaborados con seda».