Cae el ‘narcobúnker’ que nunca cerraba en Palma: vendía droga las 24 horas y estaba blindado contra la Policía
El fortín pertenece al clan de Francisco Campos Maya, conocido popularmente como 'El Pablo' de La Soledad

Un auténtico fortín del narcotráfico que funcionaba día y noche. La Policía Nacional ha desmantelado en el barrio de La Soledad, en Palma, un punto de venta de droga que permanecía abierto las 24 horas del día, protegido con puertas blindadas, cámaras de vigilancia y un sofisticado sistema para hacer desaparecer la droga en cuestión de segundos.
El inmueble, convertido en un búnker del narcotráfico, estaba diseñado para resistir cualquier intervención policial. Su acceso estaba protegido por dos puertas, una de ellas blindada y reforzada con seis potentes pestillos de hierro, mientras una cámara enfocaba permanentemente la calle para alertar de la llegada de los agentes.
Cuando la Policía irrumpió en el inmueble, el sospechoso intentó deshacerse de un paquete de grandes dimensiones arrojándolo por un desagüe especialmente construido para eliminar pruebas. La instalación desembocaba en un enorme aljibe lleno de agua, un ingenioso sistema pensado para hacer desaparecer rápidamente la droga antes de un registro.
La operación, desarrollada por agentes del Grupo II de Estupefacientes de la UDYCO, con apoyo de la UPR y del GOIT, permitió finalmente acceder al interior del fortín y descubrir parte del negocio ilegal. Los agentes encontraron 60 gramos de cocaína en roca, marihuana, varias básculas de precisión, útiles para la distribución y cerca de 5.000 euros ocultos en un sofá con doble fondo.
Los investigadores también localizaron una libreta con el control de las ventas y comprobaron que el punto funcionaba mediante turnos de vendedores, lo que permitía mantener el negocio abierto de forma ininterrumpida durante las 24 horas del día, abasteciendo constantemente a los consumidores.
Además, el inmueble disponía de una conexión ilegal a la red eléctrica, lo que suponía un importante riesgo de incendio para los vecinos. La operación se ha saldado con la detención de un hombre, acusado de un presunto delito de tráfico de drogas y otro de defraudación de fluido eléctrico, poniendo fin a uno de los puntos de venta más activos y mejor protegidos de la zona.