Andalucía endurece las normas con hasta 600 euros de multa en sus playas: estos son los comportamientos que estarán prohibidos este verano
Multas por hacer cosas como fumar en las playas de Andalucía
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Ir a la playa este verano en Andalucía no será exactamente igual que otros años. Varios municipios han decidido apretar las normas y vigilar con más atención lo que ocurre en la arena, sobre todo en los días de más afluencia. El objetivo es el de evitar conflictos y mejorar la convivencia, pero la forma de aplicarlo cambia ya que habrá más control y sanciones que, en algunos casos, pueden llegar a los 600 euros.
No se trata tanto de prohibiciones completamente nuevas como de una aplicación más estricta de ordenanzas que ya existían. Lo que antes podía pasar desapercibido, ahora empieza a sancionarse. Música alta, reservar sitio sin estar presente o montar una tienda de campaña son algunas de las prácticas que entran directamente en el radar de los ayuntamientos. Además, este verano coincide con un contexto más amplio, marcado por el avance de las políticas de espacios sin humo y nuevas normas sobre el consumo de tabaco. Todo ello dibuja un escenario algo más exigente para los bañistas, que conviene conocer antes de plantar la sombrilla.
Andalucía endurece las normas con hasta 600 euros de multa en sus playas
Las sanciones no son iguales en toda la costa, pero hay varias conductas que se repiten en casi todos los municipios. Son prácticas habituales, bastante extendidas, y precisamente por eso es donde se está poniendo el foco así que debemos llevar cuidado porque puede que pensemos que no está prohibido cuando en realidad sí que estamos incumpliendo la normativa. Por ejemplo, poner música con altavoces a un volumen que moleste al resto. En ese caso, la Policía Local puede pedir que se baje y, si no hay respuesta, sancionar.
También se está actuando contra las acampadas. Dormir en la playa o montar una tienda de campaña no está permitido, aunque se haga solo una noche. Lo mismo ocurre con dejar objetos para guardar sitio: sombrillas, sillas o toallas sin nadie alrededor. Es una práctica muy extendida, pero en muchas playas ya se sanciona. Es decir, que lo que antes se toleraba en cierta medida, ahora empieza a tener consecuencias económicas si hay reincidencia o incumplimiento claro.
Cádiz y Málaga con más control y vigilancia en el litoral
En Cádiz capital, una de las medidas más visibles tiene que ver con el tabaco. Está prohibido fumar en zonas concretas, como espacios deportivos o áreas infantiles. En el resto de la playa no hay una prohibición total, pero sí una recomendación clara dentro de la campaña municipal de playas sin humo.
En Málaga, el enfoque es diferente. Allí se ha apostado por la tecnología para gestionar mejor la afluencia. La aplicación «Aforo Costa del Sol» permite consultar en tiempo real cuánta gente hay en cada playa y cuántas plazas quedan libres. Es una forma de evitar desplazamientos innecesarios y, de paso, reducir la tendencia a reservar sitio desde primera hora. Y en municipios como Marbella, además, se ha reforzado la vigilancia con drones, tanto para tareas de control como de seguridad.
Reservar sitio en la arena ya no sale gratis
Uno de los puntos que más polémica genera es el de guardar sitio en la playa. Llegar temprano, plantar la sombrilla y marcharse durante horas es una escena bastante habitual en verano. El problema es que cada vez está menos permitida y es que los ayuntamientos consideran que esta práctica perjudica al resto de usuarios, sobre todo en días de alta ocupación. Por eso, si los controladores detectan que un espacio está ocupado sin presencia real, pueden retirarlo o incluso sancionar. No es una medida nueva, pero sí se está aplicando con más intensidad este verano.
Playas sin humo y nuevas restricciones al tabaco
A todo esto se suma el debate sobre el tabaco. Las playas se están incorporando poco a poco a los espacios donde fumar está limitado o directamente prohibido. En algunos casos ya es una realidad; en otros, una recomendación que apunta en esa dirección. La nueva normativa estatal en preparación amplía los espacios sin humo e incluye playas, instalaciones deportivas o eventos al aire libre. También introduce cambios importantes en el consumo por parte de menores, que no sólo no podrán comprar tabaco, sino tampoco fumar, con sanciones que pueden llegar a los 600 euros. Además, los cigarrillos electrónicos y otros dispositivos pasan a tener las mismas restricciones que el tabaco tradicional. Es una adaptación a los nuevos hábitos de consumo, especialmente entre los más jóvenes.
Un verano con más normas, pero el mismo objetivo
El endurecimiento de las normas no busca tanto limitar el uso de la playa como ordenar mejor lo que ocurre en ella. Durante los meses de verano, la afluencia se dispara y cualquier pequeño conflicto se multiplica. Por eso, los ayuntamientos están optando por aplicar con más rigor las ordenanzas que ya existían. No cambia tanto la norma como la forma de hacerla cumplir, y eso es lo que puede marcar la diferencia este verano.