Andalucía decide si revalida la mayoría absoluta de Moreno y hunde al PSOE en lo que fue su feudo histórico
Moreno quiere esquivar a Vox, que no piensa permitirle gobernar «gratis»
De confirmarse el "batacazo" augurado a Montero, la crisis está servida en el PSOE

Los candidatos a presidir la Junta de Andalucía se juegan mucho más que un resultado en las elecciones del 17-M. En estos comicios, los andaluces deben decidir, en las urnas, si revalidan la mayoría absoluta del actual presidente y líder del PP andaluz, Juanma Moreno Bonilla, o si un mal resultado de la candidata socialista, María Jesús Montero, sume al PSOE andaluz en la peor crisis vivida tras 37 años en la presidencia del gobierno en el que fue su feudo y, por el mismo precio, deja herido de muerte al propio PSOE nacional, con Pedro Sánchez a la cabeza, si se confirman los peores augurios de las encuestas.
Algo más de 6,8 millones de andaluces son los encargados de decidir, en las urnas, si se confirman las aspiraciones de unos o los temores de otros. Si atendemos a las encuestas, todas coinciden en que el único ganador posible de esta contienda es el PP de Juanma Moreno. Pero no todas las encuestas garantizan su mayoría absoluta, aunque no hay ninguna que la descarte de forma rotunda. Ése es el objetivo de Moreno en esta campaña 2026, revalidar la mayoría absoluta obtenida en 2022 para no tener que pactar con Vox. De ahí su continuo llamamiento a la movilización y, en los últimos días de campaña, a los indecisos, a los que los estudios sitúan por encima del 15%.
También el PSOE, con su candidata María Jesús Montero, ex vicepresidenta del Gobierno de Pedro Sánchez y ex ministra de Hacienda, ha llamado hasta la saciedad a «los indecisos» para que se animen a depositar su voto para la candidata socialista. El propio Sánchez, en el cierre de campaña, les explicaba su teoría sobre la existencia de votantes y simpatizantes socialistas que no votaron en otras convocatorias, pero sí en las generales de 2023. Por ello les pide que se movilicen para lograr algo similar, contra todo pronóstico de las encuestas.
De no remontar los malos augurios electorales que han perseguido a Montero durante toda la campaña, el PSOE recibirá el peor resultado electoral en la historia de Andalucía, que fue su feudo histórico y donde gobernaron presidentes socialistas durante 37 años. Además, Montero no es una candidata más, sino que ha sido la número dos en la estructura federal del PSOE, la mano derecha del presidente del Gobierno, su vicepresidenta primera y titular de Hacienda, con lo que, de confirmarse los malos augurios, el alcance de los daños sería muy superior a los ocasionados en los comicios anteriores de Extremadura, Aragón o Castilla y León, donde el PSOE también fue derrotado.
Por su parte, Vox puede ser el único condicionante de una hipotética mayoría absoluta del PP. Las cifras están muy ajustadas a la hora de prever resultados, pero solamente Vox, de entre todos los contendientes, tiene algún papel que jugar _y su líder, Santiago Abascal, ha advertido que no van a poner sus escaños al servicio del PP a cambio de nada_, en caso de que Moreno Bonilla no logre esa mayoría absoluta que acaricia con las yemas de los dedos.
Pelea en las izquierdas
Sin embargo, los sondeos que se conocen no ofrecen a Manuel Gavira, candidato de Vox, un resultado mucho mejor que el obtenido en 2022 por la entonces candidata Macarena Olona. Aquellos 14 escaños obtenidos entonces no fueron suficientes para poder ser partido determinante en el Gobierno y las políticas puestas en marcha por la Junta de Andalucía.
Ya a la izquierda del PSOE, el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, compite como cabeza de cartel en «Por Andalucía» por la cuarta plaza en discordia, aunque tiene como rival a «Adelante Andalucía», la formación por la que se presenta José Ignacio García, que se ha convertido en la formación y el candidato revelación de estos comicios. Algunos de los estudios y sondeos publicados hasta la fecha llegan incluso a situarle disputándole esa cuarta plaza a Maíllo o, incluso, adelantándole por la izquierda.
A falta de abrir las urnas y contar los votos, este es el dibujo que presentan estas elecciones andaluzas, que no están exentas de emoción y que cerrarán el círculo electoral, salvo sorpresa o adelanto electoral no previsto, hasta los próximos comicios municipales y autonómicos de 2026.