Expertas nos desvelan cómo elegir prendas de moda artesanal: «Pasamos por alto la etiqueta y es de las cosas más importantes»
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El made in… se ha convertido en una ventaja competitiva dentro del mundo de la moda. Las marcas han cambiado su discurso y filosofía y han encontrado en su raíz, los talleres, un punto humano que conecta con el mercado, hasta tal punto que hoy en día la moda artesanal ha adquirido un peso considerable dentro del mundo de la moda. Así lo atisbaba la Radiografía de la Alta Artesanía en España publicada en 2025, donde recogía que se espera que este mercado alcance los 61.500 millones de euros en 2028. Esto ha hecho que el paradigma de las compras cambie: donde el fast fashion predomina la moda y el diseño, la artesanía prima la atemporalidad y el savoir faire de cada prenda. Y llegados a este punto, la pregunta es: ¿cómo hago para elegir una prenda artesanal y de calidad?
Tardamos entre 100 y 500 milisegundos en crearnos una primera imagen de las personas y gran parte del peso de esta primera conclusión está influida por la forma en que nos presentamos al mundo. La moda, lejos de ser un elemento superficial o pasajero, puede convertirse en un lenguaje personal que comunica quiénes somos, nuestros valores y nuestra historia. Como señala Francisca Dávila, diseñadora y fundadora de la firma española Frankka, «la moda es algo más que algo efímero; debe ser una expresión de identidad y una inversión que trascienda el tiempo».
Desde esta perspectiva, la artesanía adquiere un papel fundamental, ya que aporta autenticidad, singularidad y una conexión más profunda con aquello que elegimos llevar. Otro punto es que artesanía y lujo siempre han ido de la mano, porque esta simbiosis se entiende como sinónimo de dedicación, exclusividad, personificación, tiempo… En un momento donde la moda está retrotrayéndose a sus orígenes, la artesanía se ha convertido en un vertebrador de este discurso personal, factor diferencial en un mercado masificado y de fácil alcance, entendido como máxima expresión de lujo.
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Ahora Schiaparelli acompaña los post de las redes donde las famosas visten sus colecciones junto a un texto que describe los insides más destacables del proceso de elaboración y las horas de trabajo dedicadas a cada pieza. Mientras, Oscar de la Renta lanzó el documental A Sense of Beauty del making off de la colección Pre-Fall 2024, metiendo al público en sus talleres. Y firmas como Loewe celebran aniversarios centenarios con el grito de la artesanía a viva voz.

No sólo ha supuesto un cambio para las marcas, también para los consumidores: precios más elevados, prendas más exclusivas y una mayor atención a los detalles y diseños. Este tipo de prendas requieren de un patrón de compra diferente: «Es un consumo más reflexivo y consciente; compras algo más especial y la quieres para más tiempo porque sabes que lo que estás comprando es mejor que cualquier otra prenda», cuenta Francisca.
Un truco para saber qué aspectos hay que priorizar a la hora de fijarse en este tipo de prendas es hacer acopio de la norma de los 5 pilares: durabilidad, calidad, diferenciación, atemporalidad y conciencia ambiental. El primer contacto con la prenda es determinante a la hora de apreciar cuál es su calidad.

Comprueba los detalles y la caída
Ana Iriberri destaca que, a la hora de observar una prenda y comprobar su calidad, hay que detenerse a realizar un doble análisis. «En primer lugar, uno visual y, por otro lado, una comprobación al tacto». La primera comprobación que recomienda la estilista parte por «observar cómo cae el tejido, si mantiene bien la estructura y sobre todo ver cómo son los remates, las costuras, etc… y es que las terminaciones, los pequeños detalles son los que van a marcar muchas veces las diferencias». En esta línea, Iriberri apunta que «una prenda artesanal de verdad, va a tener siempre los botones bien cosidos, los forros cuidados y los acabados interiores limpios».

La segunda comprobación, que es fundamental, pasa por tocar la prenda, comprobar el tejido. Y para saber si el tejido o la prenda en sí son de calidad, la lógica y la intuición juegan un papel fundamental. «Si se usan materiales nobles, de buena calidad, se tiene que notar al tacto; la sensación al ponernos esa prenda será especial desde el primer momento», explica Ana Iriberri.
Existen prendas con necesidades especiales y donde el patrón de comprobación cambia ligeramente. Un caso son las prendas estampadas: «A simple vista podemos comprobar si los estampados encajan bien en los diferentes cortes del tejido, será indicativo de que se ha hecho a mano, cuadrando el estampado del tejido en las distintas piezas para que la prenda resultante sea perfecta», explica Iriberri.
Presta atención a la etiqueta
Curiosamente, donde mejor viene reflejada gran parte de esta información y donde menos nos fijamos a la hora de comprar una prenda es en la etiqueta. Francisca defiende que este es uno de los puntos determinantes que ayudan al cliente a comprender y justificar el coste y la calidad de la prenda. «Es importante ver la composición, para saber que una camisa de seda, por ejemplo, sea realmente 100% de ese material y que no te estén vendiendo la prenda con ese gancho cuando sólo tenga un 25%».

Siguiendo esta línea, Iriberri añade que optar por materiales de mayor calidad va a hacer de la prenda algo mucho más confortable: «Estos materiales van a ser más cómodos, van a envejecer mejor si bien es cierto que requerirán un cuidado más específico; en este sentido, la propia etiqueta nos va a facilitar las instrucciones de cuidado de la prenda». Francisca añade que en este punto también es importante conocer el lugar donde está hecho, ya que este detalle te ayudará a conocer un poco más sobre el ADN de la firma y de la prenda que estás comprando.
Además, Ana Iriberri añade que dentro de la etiqueta vamos a encontrar información determinante a la hora de cuidar la prenda. Porque el gran error de una prenda artesanal es no tener en cuenta las necesidades del destino. Por eso, subraya que debemos «ser conscientes de que el mantenimiento de la misma va a ser importante, así que antes de comprarla puede ser que me tenga que plantear si voy a estar dispuesta a lavarla a mano o a llevarla a la tintorería en caso de ser necesario».

Compra con mimo, no con impulso
Uno de los errores más comunes a la hora de comprar cualquier prenda, y especialmente si hablamos de una prenda singular o artesanal, que subraya Ana Iriberri, es dejarnos llevar por un impulso o por una tendencia. A la hora de elegir una prenda, sobre todo si nos va a suponer un esfuerzo económico al tratarse de algo artesanal o hecho a mano, «debemos siempre considerar que estamos adquiriendo una prenda que en principio nos deberá durar años, por lo que no recomendaría elegir una prenda muy marcada por una tendencia temporal o pasajera, ya que probablemente acabará en el fondo de nuestro armario». Por eso la especialista recomienda apostar por diseños atemporales, con materiales de calidad y sobre todo con cortes que se ajusten y representen nuestro estilo personal; «de esta manera contaremos siempre con una pieza en nuestro armario a la que podremos recurrir temporada tras temporada».
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