Andalucía
Inmigración ilegal

Alta presión migratoria en Ceuta: docenas de entradas en los últimos días, incluidos niños de 12 años

El reciente temporal y la falta de agentes en la frontera favorecen el "goteo diario" en la valla y las oleadas por mar

La presión migratoria en la valla de Ceuta y en su espigón se ha intensificado en los últimos días aprovechando el temporal y la falta de agentes en el perímetro fronterizo. Las entradas se cuentan por docenas, incluidos niños de 12 y 13 años, tal como recogen diferentes vídeos publicados en redes sociales.

Una búsqueda en TikTok con el lema «daba daba boza free» (que se podría traducir como «llegamos, victoria, somos libres») arroja un puñado de vídeos con imágenes de inmigrantes recién llegados a Ceuta, la fecha en que lo lograron (3, 4, 6 de enero) y su nacionalidad (senegaleses, sudaneses, marroquíes o guineanos). «Cero desánimo para todos los soldados», se lee en uno de los vídeos, en su mayoría grabados en las inmediaciones del CETI de la ciudad autónoma.

Dos de los inmigrantes llegados la noche del 6 de enero son menores de tan sólo 12 y 13 años, tal como ha adelantado el Faro de Ceuta y han confirmado fuentes policiales a OKDIARIO Andalucía. Los chicos, de Guinea y Sudán, manifestaron a la Policía Nacional que habían saltado la valla, aunque lo habitual es que personas de esa edad opten por cruzar a nado. De ellos se hará cargo el área de Menores de Ceuta.

Sólo durante la madrugada del domingo entraron 36 inmigrantes de forma ilegal, según apuntan a este periódico agentes de la seguridad del Estado. La Subdelegación del Gobierno en Ceuta, responsable del conteo y de trasladar las cifras oficiales, no ha informado del balance de estos últimos días.

Las fuerzas desplegadas en el terreno denuncian que se enfrentan a un «goteo diario» en el vallado con medios humanos y materiales insuficientes, más aún en estas fechas, cuando los agentes disfrutan de más turnos de vacaciones. A ello se suman las intensas lluvias del pasado fin de semana, que activaron la alerta amarilla en la ciudad y dificultaron los rastreos por mar.

Los inmigrantes, perfectamente coordinados, ponen en jaque a las autoridades tanto en el perímetro fronterizo como en los espigones de Benzú y el Tarajal. «Los sensores de la valla funcionan con mucho retardo y cuando salta la alarma el inmigrante ya está colina arriba», apuntan desde AUGC Ceuta a OKDIARIO Andalucía.

En el mar, las llegadas son constantes: «Lo de los nadadores es todas las noches, es un no parar, y además no se hacen públicas las cifras de los intentos de entrada, que este año se cuentan por miles». El sindicato de la Guardia Civil ha trasladado estas quejas a la subdelegada del Gobierno, Cristina Pérez, que de momento hace caso omiso. «Y cuando entre a gobernar el PP o Vox van a hacer lo mismo, porque en la oposición dan caña pero cuando gobiernan no se acuerdan de ti. Llevamos años denunciándolo», lamentan desde AUGC, que también pone el foco en nuevos fenómenos migratorios como las entradas a Ceuta en parapente, todo ello con los «mismos medios que hace 10 años».

Sobre la colaboración de la Gendarmería marroquí para frenar las sucesivas oleadas de sus compatriotas, desde AUGC señalan que el país vecino carece de patrulleras marítimas adecuadas para operar en invierno, cuando azotan los temporales: «Te dicen que no salen porque vuelcan».

45 cadáveres en 2025

La presión migratoria acarrea también consecuencias fatales: en 2025 la Guardia Civil recuperó 45 cadáveres de inmigrantes en aguas de Ceuta, récord histórico y más del doble que en 2024 (21). El último, un joven subsahariano provisto de flotador, aletas y un traje de neopreno localizado el pasado 30 de diciembre frente a la playa de Calamocarro. La cifra de fallecidos es presumiblemente mayor, ya que muchos de esos cuerpos acaban en aguas marroquíes.

Una lancha del Servicio Marítimo de la Guardia Civil rescata a un inmigrante argelino en la playa del Tarajal. (Europa Press)

Ceuta cerró 2025 con 3.527 entradas ilegales por tierra y mar, un repunte del 40% respecto a 2024, según datos oficiales. Las entradas por vía terrestre sumaron 3.523, casi 1.000 más que en 2024 (2.531) –Interior incluye aquí los accesos a nado, ya que por vía marítima sólo contabiliza las pateras–. Estas cifras han llevado al colapso todos los recursos de acogida de la ciudad. Melilla, por su parte, registró 327 entradas frente a las 116 de 2024, un 182% más.