¿Serías capaz de ayudar al museo a descifrar qué dicen estas cartas antiguas? El acertijo que poca gente resuelve

Cartas antiguas
Carta manuscrita.
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

En ocasiones, la historia no aparece en grandes monumentos ni en documentos oficiales, sino en una sencilla carta olvidada durante décadas en un archivo. Sin embargo, muchos de estos testimonios continúan ocultos porque están escritos con antiguas caligrafías que muy pocas personas son capaces de leer en la actualidad. Con el objetivo de evitar que ese valioso patrimonio caiga en el olvido, la Biblioteca Municipal de Viena ha puesto en marcha un ambicioso proyecto de colaboración ciudadana para transcribir y digitalizar miles de cartas, postales, recetarios y otros documentos manuscritos.

«El objetivo es explorar en colaboración las extensas colecciones de estos dos archivos vieneses con tu ayuda y transcribir documentos manuscritos. De esta forma, nos ayudarás a que fuentes importantes sean accesibles para la investigación académica y el público interesado. ¡Inscríbete y participa! ¡Seguro que encontrarás algo interesante entre los documentos históricos!», detalla la Biblioteca Municipal de Viena.

El enigma de la Biblioteca Municipal de Viena

La Biblioteca Municipal de Viena, situada en el Ayuntamiento de la capital austriaca, ha puesto en marcha un proyecto colaborativo para preservar la memoria histórica mediante la digitalización de correspondencia privada. Hasta el momento se han digitalizado miles de cartas y postales fechadas entre 1914 y 1919, así como entre 1920 y 1934. Ahora, el gran reto es su transcripción: la antigua escritura cursiva alemana y los textos en latín resultan prácticamente indescifrables para la mayoría. Por ello, decenas de voluntarios trabajan convirtiendo esos manuscritos en textos legibles.

Entre los autores de estas cartas aparecen destacados nombres de la vida cultural vienesa, como Marie von Ebner-Eschenbach, Marianne Hainisch o la familia Strauss. Sus escritos muestran un lado mucho más personal, lleno de preocupaciones cotidianas, afecto y pequeños detalles familiares. Muchas de estas cartas ya han podido ser descifradas gracias a la colaboración ciudadana, aunque todavía quedan cientos de documentos esperando ser leídos y revelando historias olvidadas.

El paquete de Londres que jamás llegó a su destino

Uno de los ejemplos más destacados es una carta enviada por Emma Fridezko a su hermano, Karl Kraus, el 13 de enero de 1920. Desde Londres le comunicaba el envío de un paquete con pastel, sardinas, chocolate, galletas, extracto de carne Bovril y polvo para preparar una bebida de malta, un cargamento de unas once libras pensado para aliviar las dificultades que atravesaba Viena tras la guerra.

Sin embargo, el paquete nunca llegó a su destino. Kraus escribió únicamente dos palabras sobre la carta: «no recibida». En aquellos años de posguerra, marcados por el racionamiento, la inflación y la escasez de alimentos, recibir un envío desde el extranjero era casi un milagro. Aquel gesto de cariño terminó convirtiéndose en un valioso testimonio de las duras condiciones de la época.

Un proyecto abierto a todos

Los archivos de la biblioteca aún conservan numerosos documentos cuyo contenido sigue siendo un misterio. Cientos de voluntarios ya han colaborado en su transcripción y cualquier persona interesada puede participar registrándose en la plataforma crowdsourcing.wien, donde las transcripciones son revisadas por otros miembros de la comunidad.

«La Biblioteca Municipal de Viena, ubicada en el Ayuntamiento, conserva más de 200.000 cartas, postales y otra correspondencia que abarca varios siglos. En los próximos años, recuperaremos estos documentos de nuestros depósitos y los pondremos a disposición del público de forma digital y gratuita. Actualmente, 9.664 manuscritos digitalizados de los años 1920-1934 están disponibles en línea , ofreciendo una perspectiva única de la vida cotidiana en Viena durante la época de la «Viena Roja» y la creciente radicalización política de aquel entonces.

Ayúdenos a hacer accesibles estos materiales únicos transcribiendo textos o revisando las contribuciones de otros. Juntos, podemos lograr que estos documentos de gran valor histórico no solo sean de libre acceso, sino también legibles y comprensibles para todos. Sus transcripciones se integrarán en nuestra biblioteca digital una vez finalizado el proyecto de colaboración colectiva y estarán disponibles para su consulta y búsqueda en cualquier momento», detalla la Biblioteca Municipal de Viena.

Libros de cocina y programas

Uno de los proyectos más interesantes es la transcripción de 44 recetarios manuscritos, que suman más de 7.700 páginas. Estos documentos ofrecen información valiosa sobre las prácticas cotidianas, los hábitos alimenticios y el conocimiento culinario de los siglos XVIII, XIX y principios del XX. Estos recetarios fueron escritos principalmente por cocineras, amas de casa y estudiantes de economía doméstica, y muchos de ellos llegaron al museo a través del legado del popular chef de radio y televisión Franz Ruhm (1896-1966).

Por otro lado, la Biblioteca Municipal de Viena conserva aproximadamente 250.000 programas de mano y carteles de más de 300 teatros vieneses, desde 1720 hasta la actualidad. Ahora, expertos y voluntarios están recuperando estas colecciones y poniéndolas a disposición del público de forma digital y gratuita, las cuales ofrecen una visión de la vibrante escena teatral vienesa, inicialmente de renombre internacional, pero cada vez más restringida por tendencias antiliberales y antidemocráticas, y que enfrentaba crecientes limitaciones a la expresión creativa.

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