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He probado el Moonbase 240W GaN Supercharger y es lo más parecido a tener un hub energético en casa

Moonbase 240W GaN
Foto: Nacho Grosso
Nacho Grosso
  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

Vivimos rodeados de dispositivos que nos acompañan en el trabajo, en los viajes y en el ocio, y todos dependen de algo tan básico como la energía. Portátiles, móviles, tablets, auriculares y hasta consolas portátiles necesitan cargarse a diario, y ahí es donde contar con un buen aliado de carga marca la diferencia. No se trata solo de velocidad, sino también de seguridad, organización y la tranquilidad de saber que cada equipo recibe la potencia que necesita sin comprometer su vida útil. He tenido la oportunidad de probar el Moonbase 240W GaN, que no hace más que dar énfasis a algo tan sensible como la seguridad.

Así es el Moonbase 240W GaN

Especificaciones del Moonbase 240W GaN Power 7-in-1 Supercharger
Potencia total 240 W (USB-C) + hasta 4000 W AC pass-through
Puertos 4 USB-C (140 W, 100 W, 30 W, 30 W) + 3 salidas AC
Tecnología GaN de 5ª generación
Compatibilidad Portátiles, tablets, móviles, consolas portátiles, y dispositivos de corriente alterna
Carga simultánea Hasta 7 dispositivos
Diseño Compacto, con soporte vertical, ventilación activa y cable trenzado de 1,5 m, luces RGB.
Funciones extra Protección contra sobrecargas, cortocircuitos, sobrecalentamiento.

 

La primera impresión

Cuando recibí el Moonbase 240W GaN Supercharger, lo primero que me llamó la atención fue su diseño. He probado muchos cargadores GaN, pero este se nota distinto, sólido, bien acabado y con un aspecto de estación de energía en miniatura. No parece un simple cargador de sobremesa, sino un dispositivo pensado para convertirse en el centro de carga de mi escritorio.

Foto: Nacho Grosso

Tras colocar el Moonbase en mi mesa, la sensación inmediata ha sido de orden. Por fin tengo un punto único en el que conectar portátil, móvil, tablet, auriculares y todo lo que necesito, sin la necesidad de repartir adaptadores por la mesa.

Potencia que se nota

He cargado mi MacBook Air a máxima velocidad, manteniendo a la vez el iPhone, el iPad y los auriculares conectados. Lo sorprendente ha sido comprobar que el rendimiento no se ha visto afectado. Los 240W disponibles ofrecen un margen enorme para alimentar todo tipo de dispositivos y, gracias al cable del pack, tienes la sensación de estar ante un accesorio premium. El trenzado y el grosor transmiten confianza, y eso se refleja en una transferencia estable de energía sin caídas.

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Cuando conectas un dispositivo, puedes notar que el Supercharger reparte la energía de forma automática. No tienes que preocuparte de elegir el puerto adecuado para obtener la mejor carga, simplemente conectas y el sistema optimiza el reparto.

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Incluso con varios aparatos funcionando a la vez, el cargador ha mantenido la estabilidad y apenas se ha calentado, algo que me da confianza para usarlo en sesiones largas de trabajo. La velocidad de carga ha sido tan consistente que en ocasiones he notado que mis dispositivos alcanzaban el 100% antes de lo esperado en comparación con otros cargadores que he usado antes.

Potencia bien distribuida en los USB-C

Uno de los detalles más interesantes del Moonbase es cómo distribuye la potencia en sus puertos USB-C. El principal ofrece 140W, más que suficiente para alimentar portátiles de gama alta o estaciones de trabajo móviles. Justo al lado, el segundo puerto alcanza 100W, ideal para otro ordenador, una tablet o incluso una consola portátil. Los otros dos puertos, de 30W cada uno, son perfectos para móviles, auriculares o accesorios que requieren menos energía.

Foto: Nacho Grosso

Esta disposición permite organizar las cargas con lógica, el portátil en el puerto más potente, el iPad en el de 100W y el resto en los secundarios. Gracias a esa configuración, tienes la seguridad de que cada dispositivo recibe exactamente lo que necesita, sin competir entre ellos y siempre con una velocidad de carga estable.

El valor de la tecnología GaN

La tecnología GaN de quinta generación que incorpora este modelo se traduce en un tamaño compacto y en una eficiencia energética notable. Ya no solo es que carga rápido, sino que también se mantiene más fresco que otros cargadores convencionales que he tenido con anterioridad. Esa ausencia de calentamiento excesivo es clave cuando manejas cargas tan altas, y me ha sorprendido comprobar cómo, incluso tras horas de uso en pleno verano, el cuerpo del dispositivo seguía a una temperatura muy razonable.

Foto: Nacho Grosso

Una estación incluso para viajes y oficina

He llevado el Moonbase en una escapada de fin de semana y ha sido la mejor decisión. En lugar de cargar con varios adaptadores, he conectado todo en un único punto. La salida AC se ha mostrado especialmente útil para conectar una cámara, mientras que los puertos USB-C han servido para el resto de gadgets. En mi oficina en casa, su papel es aún más claro. Cargar mi portátil a la vez que el móvil todo en paralelo, todo desde un único enchufe y teniendo la certeza de la seguridad en todo momento.

Organización y practicidad

Lo que más he valorado es el orden que aporta. Antes tenía varios cargadores ocupando espacio y un lío de cables difícil de controlar. Con el Moonbase, he centralizado todo en un solo punto y la mesa ha quedado despejada. Además, gracias a la combinación de puertos USB-C y USB-A, he podido conectar dispositivos nuevos y antiguos sin problemas. No importa si es un móvil moderno con carga rápida o un accesorio más básico: siempre ha encontrado su lugar en este hub.

Seguridad ante todo

Otro aspecto clave es la seguridad. Puedes conectar varios dispositivos de alto consumo, y el cargador ha gestiona la energía adecuadamente. Integra protección contra sobrecargas, cortocircuitos y sobrecalentamiento, lo que me ha dado la tranquilidad de dejar los dispositivos conectados incluso de noche. Para alguien que depende tanto de la tecnología como yo, tener un cargador en el que confiar es casi tan importante como el propio portátil o el móvil.

Una inversión que cambia el escritorio

Tras varios días de uso, me he dado cuenta de que el Moonbase no es un accesorio más, sino una inversión en comodidad. Permite reducir la cantidad de adaptadores que llevas en la mochila, optimizar el espacio en la mesa y asegurarte de que todo está cargado cuando lo necesitas.

Foto: Nacho Grosso

No es un dispositivo barato a priori, pero el valor que ofrece va mucho más allá de la simple carga. Es la tranquilidad de tener energía suficiente para todo, en cualquier momento y en un único punto.

Un hub energético en toda regla

He terminado por verlo como algo imprescindible, un centro de energía que se adapta tanto a la rutina en casa como a los viajes. El Moonbase 240W GaN demuestra que la carga puede ser eficiente, segura y con sentido de orden.

Más que un cargador, lo considero un hub energético compacto y fiable, capaz de alimentar todo mi ecosistema digital sin esfuerzo. Y eso, en el día a día, marca una diferencia enorme. Tiene un precio de 124 euros, que se justifican plenamente por el servicio que proporciona.


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