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Cómo saber si tu WiFi lento es culpa del router o del operador

El WiFi lento no siempre es responsabilidad de tu compañía y muchas veces el problema está dentro de casa

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  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

Es algo que pasa muchas veces, el vídeo se queda cargando, una videollamada se congela o una descarga tarda una eternidad. Cuando el WiFi lento aparece, lo primero que solemos hacer es culpar a la operadora. Sin embargo, no siempre es justo. En muchos casos, el problema está en el propio router, en su configuración o incluso en la ubicación dentro de la vivienda. Antes de llamar al servicio técnico conviene hacer unas comprobaciones básicas que pueden ahorrarte tiempo, enfados y, en algunos casos, incluso dinero.

Conéctate por cable antes de señalar al operador

El primer paso es sencillo. Conecta tu ordenador al router mediante un cable Ethernet. Si al hacerlo la velocidad mejora notablemente y se acerca a lo que tienes contratado, el operador probablemente no es el culpable.

Foto: Unsplash

Si por cable también notas lentitud clara, cortes frecuentes o una velocidad muy por debajo de lo prometido, entonces sí es posible que el problema venga de fuera, ya sea por saturación en la zona, una avería puntual o una mala configuración del servicio. Puedes comprobar la velocidad real con herramientas fiables como Speedtest de Ookla.

Analiza la cobertura dentro de casa

Si por cable todo funciona bien pero el WiFi sigue yendo lento, toca mirar el router, ya que su ubicación es clave. Colocarlo en un rincón, detrás del televisor o dentro de un mueble cerrado es casi una invitación a los problemas.

Las paredes gruesas, los espejos grandes, electrodomésticos como el microondas o incluso redes vecinas pueden interferir en la señal. En edificios con muchos vecinos, la saturación de la banda de 2,4 GHz es habitual. Si tu router permite usar red de 5 GHz, prueba a conectarte a esa banda cuando estés cerca. Ofrece mayor velocidad, aunque menos alcance. Si mejoras, el problema es claramente de cobertura interna.

Reinicia y comprueba el estado del router

Parece básico, pero no todo el mundo lo hace. Reiniciar el router puede solucionar pequeños bloqueos o problemas de gestión interna. Si llevas meses sin apagarlo, hazlo. También conviene comprobar si el firmware está actualizado. Algunos operadores actualizan de forma automática, pero no siempre. Un router desactualizado puede gestionar peor la señal o la congestión.

Captura: Nacho Grosso

Si tu router tiene varios años, puede que simplemente se haya quedado corto para el número de dispositivos que tienes en casa. Hoy no es raro tener más de diez conectados al mismo tiempo entre móviles, televisores, consolas, tablets y dispositivos domóticos.

Señales claras de que el problema es externo

Hay síntomas que apuntan directamente hacia fuera. Si el WiFi lento afecta también a la conexión por cable, si hay microcortes frecuentes en todas las habitaciones o si tus vecinos con la misma compañía están experimentando lo mismo, es muy probable que el origen sea externo.

También es sospechoso si la velocidad cae siempre a determinadas horas, como por la noche. En algunos casos puede deberse a saturación de la red en tu zona. En ese momento sí conviene contactar con el operador y solicitar una revisión de la línea.

Cuando cambiar el router puede marcar la diferencia

Muchos usuarios siguen usando el router que les instalaron hace cinco o seis años. Aunque funcione, puede no estar preparado para estándares actuales como WiFi 6 o 7, o para gestionar decenas de conexiones simultáneas. Invertir en un router propio o en un sistema de red Meshtransforma por completo la experiencia en viviendas grandes o con varias plantas.

Antes de pensar que tu conexión es mala, conviene analizar si realmente el cuello de botella está en casa. En muchos casos, el WiFi lento no es culpa del operador, sino de un router mal colocado, saturado o simplemente antiguo.