COMPUTACIÓN CUÁNTICA

1.900 millones de dólares y 350 más si cumple objetivos: Intel acuerda comprar Classiq para crear su propia plataforma de computación cuántica completa

Chip de computación cuántica Tunnel Falls de Intel (2023), con cúbits de espín en silicio, montado en una placa
Chip de computación cuántica Tunnel Falls de Intel (2023), con cúbits de espín en silicio, montado en una placa
Adrián Villellas

Intel ha firmado un acuerdo definitivo para comprar Classiq, una empresa israelí de software para ordenadores cuánticos, con la idea de convertirse en un proveedor de computación cuántica completo, del chip al programa. La compañía estadounidense lo anunció el 26 de octubre de 2026 desde Santa Clara (California) y Tel Aviv, y espera cerrar la operación en el primer semestre de 2027.

La nota de prensa de Intel no da el precio. Lo recoge su informe trimestral ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC): unos 1.900 millones de dólares por el 100 % de Classiq Technologies Ltd., más hasta 350 millones adicionales si se cumplen ciertos objetivos.

1.900 millones en el informe trimestral

El formulario 10-Q de Intel, el informe que las cotizadas de EE. UU. presentan cada trimestre, cuenta la compra como un hecho posterior al cierre del tercer trimestre de 2026. El precio de unos 1.900 millones de dólares está sujeto a los ajustes habituales, y los 350 millones extra dependen de que se alcancen determinados hitos de rendimiento, que el documento no detalla.

Intel podrá pagar en efectivo o en acciones propias, según el mismo informe.

Hasta el cierre, las dos compañías seguirán funcionando como empresas separadas e independientes.

El paralelo con el diseño de chips

Para explicar la compra, Intel recurre a la historia de su propio negocio. Hace más de cuarenta años, recuerda la nota, el software de automatización del diseño electrónico (EDA) y de diseño asistido por ordenador (CAD) transformó la fabricación de chips, porque permitió diseñarlos sin bajar al detalle de cada componente físico.

Según Intel, Classiq cumple ese papel en la computación cuántica. Su plataforma de síntesis permite describir un algoritmo a alto nivel y deja que el programa genere de forma automática el circuito cuántico, el conjunto de operaciones sobre los cúbits que ejecuta la máquina, en lugar de diseñarlo a mano puerta a puerta.

La empresa israelí explica en su página corporativa que nació en 2020 con la convicción de que la computación cuántica «no escalaría si el software seguía siendo una artesanía circuito a circuito».

«Desde nuestra fundación, Classiq se ha centrado en hacer la computación cuántica práctica y accesible», dijo Nir Minerbi, cofundador y consejero delegado de Classiq, en la nota, «sin exigir un conocimiento profundo del diseño de circuitos cuánticos».

Cúbits del tamaño de un transistor

Del lado del hardware, Intel aporta su apuesta por los cúbits de espín en silicio, en los que la información, el 0 o el 1, se guarda en el espín de un único electrón atrapado en una estructura muy parecida a un transistor. La empresa investiga en computación cuántica desde 2015 y presume en la nota de ser la única capaz de fabricar a escala chips de cúbits y la compleja electrónica de control criogénico con los mismos procesos que usa para los semiconductores convencionales.

Uno de sus chips de investigación es Tunnel Falls, de 12 cúbits, que Intel presentó en junio de 2023 y fabricó en obleas de 300 milímetros en su planta D1 de Oregón con litografía ultravioleta extrema. Según la nota de aquel lanzamiento, cada cúbit mide unos 50 por 50 nanómetros, hasta un millón de veces menos que otros tipos de cúbit, y cada oblea da más de 24.000 dispositivos con un rendimiento del 95 %.

Vista ampliada del chip cuántico Tunnel Falls de Intel con sus conexiones doradas
Vista ampliada del chip Tunnel Falls de Intel, presentado en 2023, rodeado de las conexiones que lo unen a su encapsulado. Foto de archivo. (Foto: Intel Corporation)

La propia Intel recuerda en su web de investigación que los sistemas cuánticos actuales solo tienen decenas o cientos de cúbits y que, para resolver problemas reales, harán falta más de un millón. Otros grupos atacan el problema por la vía de los errores, como Google con su chip Willow y los estados mágicos.

«Unir fuerzas con Classiq transforma el Grupo de Computación Cuántica de Intel en un negocio de computación cuántica completo», afirmó Lip-Bu Tan, consejero delegado de Intel, en la nota. El mismo directivo había alertado meses antes de que los precios de la memoria se habían multiplicado por entre cinco y siete.

Fundada en 2020, con 200 millones

Classiq la fundaron en 2020 Nir Minerbi, Amir Naveh y Yehuda Naveh. Según su web, ha levantado más de 200 millones de dólares desde entonces y tiene oficinas en diez países, entre ellos Israel, Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia y Corea del Sur.

En su lista de comunicados figura una ronda de 110 millones que la compañía presentó como la mayor de la historia del software cuántico, ampliada después con una inversión de SoftBank Vision Fund 2. La nota de Intel añade que su plataforma la usan decenas de grandes empresas de todo el mundo y que combina agentes de inteligencia artificial, un lenguaje propio de modelado cuántico y automatización del diseño.

Reguladores y cúbits, aún pendientes

La operación necesita las aprobaciones de los reguladores y el resto de condiciones habituales, y la propia Intel advierte en la nota de que puede no completarse a tiempo o no completarse. Entre los riesgos cita también la posible marcha de personal clave y de clientes de Classiq.

Ni la nota ni el 10-Q dicen qué hitos activarían los 350 millones adicionales ni cuántos empleados tiene Classiq. Intel tampoco ha dado un calendario para su primer ordenador cuántico comercial, y reconoce la incertidumbre sobre «el momento y el alcance de la adopción comercial» de esta tecnología.

El salto de un chip de 12 cúbits al millón de cúbits que la empresa considera necesario sigue sin fecha. El campo, además, tiene bajas sonadas, como la de NEC, que abandonó su ordenador cuántico 27 años después de crear el primer cúbit superconductor.

El acuerdo se ha publicado en la nota de Intel del 26 de octubre de 2026, y el precio, en su informe trimestral 10-Q del periodo cerrado el 26 de septiembre de 2026.

Crédito de la imagen: Intel Corporation.

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