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Fobias

¿Sufres de nictofobia?

La nictofobia es el miedo irracional a la noche o bien a la oscuridad. Recibe otros nombres y no debe confundirse con el tener algo de miedo a la oscuridad.

La nictofobia es el miedo irracional a la noche o bien a la oscuridad. Recibe muchos otros nombres y no debe confundirse con el tener algo de miedo a la oscuridad que suele ser  bastante común especialmente cuando somos pequeños.

En este caso cuando hablamos de esta fobia nos referimos a aquello que podemos imaginar sobre la noche, que no es algo real y que se convierte entonces en una obsesión.

Principales síntomas

Como fobia y por ser algo exagerado e irracional da lugar a diversidad de síntomas. Muchos de ellos tienen que ver, precisamente, con esta obsesión. Se centra en un miedo exagerado y en evitar la oscuridad por todos los medios.

Mientras que otros están relacionados con la ansiedad, porque toda esta fobia genera desde sudoración, a palpitaciones, dolor de cabeza y hasta mareos, además de sentir una importante angustia. Esto afecta en gran medida a la calidad del sueño porque como sucede con la oscuridad o la noche hace que los afectados no puedan dormir adecuadamente.

Qué lo provoca

Pueden ser varias las causas. Desde problemas con la oscuridad en la niñez a desarrollar una ansiedad descontrolada que se acusa por la noche. Sea como sea, esta fobia puede paralizarnos y necesitamos ayuda.

¿Cómo tratar la nictofobia?

Lo podemos hacer de diferentes maneras. Por un lado, el psicólogo es quien puede ayudarnos a llevar un tratamiento adecuado mediante diversas técnicas, desde la relajación a la terapia destinada a enfrentarnos a nuestros miedos cuando es de noche o no hay luz.

Además, nosotros podemos hacer diversos ejercicios para que llevemos este tema de la mejor manera. Encontrarle una causa a este problema y luego analizarla y atajarla porque puede ser el inicio de la fobia.

Mientras que otro ejercicio es enfrentarnos a la oscuridad de una forma progresiva. Es decir, cerrando la luz un rato, luego más, y ver que realmente no sucede nada. Enfrentarnos a nuestro miedos es complicado, pero a veces es la única manera de superar una fobia. Conviene no hacer esto de golpe sino de manera gradual. Cuanto más tiempo estemos en lugares oscuros mucho mejor para nosotros.

Por otro lado, las sesiones de relajación y meditación nos pueden ayudar a controlar aquello que no controlamos. Si no sabemos cómo se hacen pediremos ayuda al profesional. Si bien un truco importante es aprender a respirar de forma correcta.