psicología

La realidad virtual entra en las terapias psicológicas: simular las fobias para superarlas

Esta tecnología permite a los profesionales graduar variables concretas y observar la respuesta del paciente

realidad virtual
Unas gafas de realidad virtual.

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Ya no es algo futurible. Está presente. La realidad virtual se ha instalado en las clínicas de psicología. De hecho, la propia Universidad Complutense de Madrid ha incorporado estas nuevas ventajas que ofrece la realidad virtual cuando se aplica a la psicología clínica. «Los entornos virtuales que ofrecen las diversas herramientas son entornos completamente controlados que permiten un manejo y registro altamente preciso de los diferentes procesos psicológicos que tienen lugar durante su uso», aseguran desde la Clínica Universitaria de Psicología de la UCM en un artículo.

Así, se puede trabajar desde la modificación de conducta. Augusto César Diosy Kiejzik, psicólogo Sanitario y codirector de la clínica CAUCE, explica a OKSALUD que «gran parte del trabajo terapéutico consiste en intervenir sobre la relación que la persona establece con determinados estímulos, contextos, emociones o pensamientos». Y es ahí donde la realidad virtual «nos permite recrear esas situaciones de una forma segura, controlada y altamente personalizada».

De este modo, los especialistas «podemos graduar variables muy concretas: repetir un despegue de avión tantas veces como sea necesario, aumentar o disminuir el número de personas en una sala, simular la conducción bajo lluvia o recrear una extracción de sangre en pacientes con fobia médica, etc.», matiza este experto en realidad virtual.

Por otro lado, Diosy también se refiere a las herramientas que proporciona esta tecnología para observar cómo responde el paciente durante la intervención: «Movimientos, tiempos de reacción, evitación o activación emocional, respuestas psicofisiológicas como actividad cardiovascular o actividad electrodermal». Todo ello «aporta información clínica muy valiosa», matiza este psicólogo sanitario.

Herramienta de trabajo

Desde su óptica, Isabel Serrano-Rosa, psicóloga y directora del centro de psicología enpositivoSI, «hay una gran diferencia» entre las terapias tradicionales y las terapias con realidad virtual, si bien «son igualmente buenas».

En cuanto al uso, Serrano-Rosa comenta a OKSALUD que «hace bastante tiempo que se usan a modo de simuladores, sobre todo las gafas, para fobias y el entrenamiento neuronal por vídeo para trauma o situaciones de abuso». Si bien matiza: «Son siempre complementarios a la terapia como una parte de la misma”. Y es que, en su caso, no lo usan “como terapia en sí, sino como herramienta de trabajo».

La psicóloga explica esta decisión, ya que «como psicólogos relacionales creemos en la relación terapéutica como base de toda terapia», y apela a la «capacidad de visualización del ser humano: el cerebro ya tiene un simulador virtual en la zona cingulada que es muy poderoso».

Valor diferencial

En la misma línea, Diosy aclara que, en algunos casos, «una intervención ‘tradicional’, funciona perfectamente»; sin embargo, en otras ocasiones, la realidad virtual “aporta un valor diferencial muy claro”. Y añade un matiz importante: «Uno de los errores más frecuentes es pensar que innovar significa usar tecnología en todos los casos. Para nosotros, la verdadera innovación consiste en elegir la herramienta más eficaz para cada paciente».

En cuanto a la diferencia de los tiempos de tratamiento, este experto recuerda que «la psicología no funciona por soluciones instantáneas”. Aunque “sí observamos que, en muchos casos, la realidad virtual acelera determinados procesos clínicos». Ello se debe, explica Dios y, a que «facilita la exposición, mejora la implicación del paciente y permite trabajar con una intensidad y precisión difíciles de conseguir en otros formatos».

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