«¡Basta ya!» en Ceuta, mientras les recomienda las novelas y cómics que deben leer
La pasada semana, -en el cuarto día desde la invasión a la Ciudad Autónoma de Ceuta de una multitud de inmigrantes ilegales procedentes de Marruecos-, escribimos haciendo un balance de relativa urgencia acerca de lo sucedido. Actualmente, ratificamos lo destacado en el titular de aquel escrito, de que estábamos ante un «acontecimiento insólito y vergonzoso, ocasionando un descrédito internacional de Sánchez».
Si acaso podemos y debemos añadir, que no solo lo ratificamos, sino que lo aumentamos más, si cupiera. En especial, calificando de inaceptable, además de vergonzoso, lo ocurrido en un país como España, no susceptible de ser considerado como un país «en vías de desarrollo», sino como uno de los cuatro Estados principales —junto a Alemania, Francia e Italia— de los 27 que integran la Unión Europea. Y en relación a Sánchez, añadimos que su descrédito político en el Occidente del que formamos parte ha alcanzado un nivel tal que para España resulta humillante que siga al frente del gobierno.
Que 11 días después de aquella virtual invasión – que estimábamos, según las cifras conocidas, en unos 50.000-, hoy es público y reconocido que cuando menos superó las 72.000. Ante un acontecimiento de estas características, resulta literalmente inconcebible que desde el 1 de agosto, el inquilino de la Moncloa se encuentre de vacaciones, veraneando en la residencia oficial de la Mareta, en la isla de Lanzarote. De donde no tiene previsto salir hasta finales de mes, salvo para trasladarse a la Península para observar desde un privilegiado lugar el eclipse solar de este miércoles.
Lo que de hecho es una absoluta falta de respeto a los españoles en general, y de manera especial a los ceutíes, de los que varios miles se manifestaron por las calles de Ceuta este domingo, protestando por lo sucedido, y lo que sigue sucediendo. Con un grito que tiene eco en nuestra reciente historia: «¡Basta ya!». Con miles de inmigrantes ilegales,- que el gobierno estima en unos 2.000 y el presidente Vivas en no menos de 8.000- , que todavía permanecen impunemente en la ciudad. A estos efectos, es preciso no olvidar que Ceuta tiene una población oficial de 84.000 habitantes, para estimar que proporcionalmente supondría que en una ciudad como Madrid hubieran llegado de manera ilegal y vagaran por sus calles no menos de 350.000 personas, jóvenes magrebíes y subsaharianos en su mayoría. Generan una situación de temor entre la población autóctona, que imposibilita recobrar una convivencia mínimamente de «normalidad».
Si el señor Sánchez se dedica a bucear por aguas de Lanzarote y a descansar ante esta insólita situación, y su «progresista» coalición instalada en el gobierno no se plantea comparecer en el Congreso hasta finales de mes, alegando que también está de vacaciones, sobran palabras para calificar este espectáculo. Que es propio de un país y una sociedad sometidos a una autocracia del tercer mundo, y no a la sociedad de una democracia occidental y parlamentaria. Ante ello, no debe sorprender que la oposición, con el PP disponiendo de mayoría absoluta en el Senado, la Cámara de representación territorial de las Cortes Generales, haya reclamado la comparecencia de varios ministros en esta misma semana. Para informar sobre lo sucedido y de lo que van a hacer para volver a la normalidad, y que no vuelva a suceder lo vivido el pasado 30 de julio. No pretendiendo que España sea el destino obligado a acoger a todos los «menores no acompañados» que ilegalmente acceden a nuestro territorio nacional.
Y que ahora las comunidades autónomas estén obligadas a acoger a los miles de «menas» que accedieron ilegalmente… De momento, los de Puigdemont han anunciado que se niegan a que ninguno de ellos vaya a Cataluña. Al igual que las comunidades gobernadas por la coalición del PP y Vox con la «prioridad nacional» pactada en su programa de gobierno, por no disponer de plazas para ello en los centros de acogida. Sánchez tiene pensado convocar elecciones para febrero/marzo próximos, poco antes de las elecciones municipales y autonómicas del 23 de mayo, ante la exigencia de sus propios dirigentes territoriales. Aunque veremos si llega a final de este año. Entre tanto, recomienda a los españoles las novelas, ensayos y cómics que deben leer.